El ruso Kaspárov y el norcoreano Shin reciben el premio de derechos humanos

El campeón de ajedrez y disidente ruso, Gary Kaspárov, y el fugitivo de un campo de concentración en Corea del Norte, Dong-hyuk Shin, recibieron hoy los premios anuales de derechos humanos de la organización" no gubernamental UN Watch".

"Kaspárov no sólo es uno de los hombres más inteligentes del mundo, sino también uno de los más valientes. Ha estado en prisión por atreverse a desafiar al presidente Vladimir Putin", destacó el director de la ONG, Hillel Neuer.

Nacido en 1963 en la exrepública soviética de Azerbaiyán, Kaspárov se coronó como el mejor ajedrecista del mundo con apenas 22 años y anunció su retirada en 2005 para unirse al movimiento prodemocracia en Rusia.

Entre 1985 y 2000 fue el número uno del mundo en ajedrez y es considerado uno de los mejores jugadores de la historia.

Kaspárov cambió el tablero por la defensa de las libertades y para ello fundó el Frente Civil Unido y organizó marchas de disidentes para protestar contra las políticas represivas del gobierno de Putin.

Fue elegido miembro del Consejo Coordinador de la Oposición en Rusia (CCO) en 2012.

El pasado agosto, el ajedrecista fue interpelado por la policía rusa y luego liberado tras disturbios que se produjeron frente el tribunal que pronunció el veredicto de dos años de prisión contra las tres integrantes del grupo "Pussy Riot".

A ellas se les encontró culpables de "gamberrismo motivado por odio religioso", tras haber escenificado una plegaria contra Putin en la catedral ortodoxa de Moscú.

Por su parte, Shin recibió el galardón "Moral Courage Award" (premio a la valentía moral) por ser la única persona viva conocida que haya logrado escapar de un campo de concentración en Corea del Norte y denunciado su existencia.

"Shin no es alguien que haya sido enviado a un campo de concentración, es alguien que ha nacido en él y que hasta los 22 o 23 años no supo que había otra forma de vida. Además, tuvo que presenciar las ejecuciones de su madre y de su hermano", recoge un comunicado de prensa de UN Watch.

Hasta el momento, el Gobierno de Corea del Norte ha rechazado la presencia en su territorio de campos de concentración y ha denunciado una campaña orquestada por EEUU y Corea del Sur para difamar al régimen socialista.