Putin insiste en que la UE tenga en cuenta los intereses energéticos de Rusia

El presidente ruso, Vladímir Putin, reiteró hoy, durante el pleno de la cumbre Rusia-UE que se celebra en Yekaterimburgo (Urales), que Bruselas debe tener en cuenta los intereses de su país en el ámbito de la energía, en el que ambos son "socios naturales".

Las relaciones energéticas (Rusia es el principal suministrador de energía a la UE) son el principal escollo entre Moscú y Bruselas después de que la Unión adoptara el Tercer Paquete Energético, un marco legal que fuerza la separación patrimonial de las actividades de producción, transporte y comercialización de energía.

Rusia insiste en que dicho marco legal es lesivo para sus intereses y se muestra totalmente en contra de diversificar el negocio de su gigante de gas natural Gazprom, tal y como le exige la UE para poder operar en su territorio.

"Tenemos determinados problemas, cuestiones que siempre están en el centro de nuestra atención y por las que discutimos con frecuencia. Una de ellas es la cuestión energética, aunque somos socios naturales en ese ámbito", subrayó el presidente ruso.

La postura de la UE ha sido hasta ahora inamovible en este asunto, ya que su objetivo es precisamente reducir su excesiva dependencia de los recursos energéticos rusos y limitar el poder de Gazprom a la hora de marcar los precios del gas que consume Europa.

Al mismo tiempo, recalcan que el Tercer Paquete Energético es una ley de la Unión Europea que debe ser cumplida por todas las compañías que quieren operar en su territorio, incluida Gazprom, para la que Moscú pide un régimen especial que le permita saltarse algunos preceptos del nuevo marco legal, en vigor desde 2011.

Putin también se refirió a la elaboración del nuevo Acuerdo Marco de Asociación entre Rusia y la UE, cuya negociación está congelada desde hace varios años por las diferencias en el ámbito de la energía y la negativa de Moscú a adquirir más compromisos de los que asumió al ingresar en la Organización Mundial del Comercio.

"Otro tema que exige especial atención es la elaboración del Acuerdo Marco Rusia-UE. Existe en la actualidad un interés mutuo en concluir este trabajo en el plazo más breve posible", apuntó el líder del Kremlin, quién recordó que el tratado vigente cumplirá dos décadas el año que viene.

Putin recalcó que a pesar de las diferencias que existen entre los dos gigantes del continente, existe una buena base, sobre todo comercial, para profundizar las relaciones bilaterales.

"Escuchamos y hablamos a menudo de los problemas que existen entre nosotros. Y realmente existen, pero incluso en medio de los problemas para la economía mundial en 2012 nuestro intercambio comercial creció en un 4,1 %, hasta una marca récord de 410 millones de dólares", señaló el presidente ruso.

La cumbre de Yekaterimburgo arrancó la víspera con una cena informal que reunió a Putin con los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, además de la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton.

Los dirigentes abordaron entonces "la situación económica en Rusia y la UE", recordó hoy Putin, y repasaron la reciente crisis de Chipre, que según el líder ruso reveló algunas lagunas en la cooperación bilateral ruso-europea.

"Para nosotros era importante recibir de primera mano la información sobre las medidas que se estaban tomando para normalizar la situación en la eurozona. La crisis de deuda de Chipre reveló la necesidad de realizar nuevas consultas y trabajar para incrementar la confianza y transparencia en nuestras relaciones", dijo Putin.