Siria y los visados serán los principales temas de la cumbre Rusia-UE

La Unión Europea (UE) y Rusia tratarán en la próxima cumbre bilateral que celebrarán los próximos 3 y 4 de junio en Ekaterimburgo, en la región de los Urales, la situación de conflicto en Siria y otros asuntos de interés común como la liberalización de visados, informaron hoy fuentes comunitarias.

Por parte de la UE asistirán los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, además de la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, y el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, que serán recibidos por el presidente ruso, Vladímir Putin; y varios ministros como el titular de Exteriores, Serguéi Lavrov.

La cumbre comenzará con una cena de trabajo el día 3 y continuará con una sesión plenaria en la mañana del día 4, seguida de un almuerzo y una conferencia de prensa.

Entre los asuntos internacionales que abordarán destaca la situación en Siria, en un momento en que Rusia ha anunciado que suministrará más de diez aviones de combate MiG 29MM2 al régimen de Bachar Al Asad, mientras que la UE ha decidido relajar el embargo de armas a ese país, abriendo la puerta a armar a la oposición.

Fuentes comunitarias recalcaron hoy que en el Consejo de Exteriores de la UE donde se tomó esa decisión a principios de semana los ministros europeos mostraron un "claro respaldo al proceso político" para tratar de lograr la paz en Siria, y pidieron que "todos los esfuerzos diplomáticos vayan en esa dirección".

"Si eso no funciona, veríamos hipotéticamente en unos meses qué decisión se toma", agregaron.

Las autoridades rusas criticaron la decisión de los ministros europeos, que deberán revisar antes del 1 de agosto la cuestión del embargo de armas.

La cumbre UE-Rusia se celebrará además en vísperas de la reunión tripartita que mantendrán en Ginebra el 5 de junio Rusia, Estados Unidos y la ONU para preparar la conferencia internacional en la que esperan que participen representantes del régimen de Bachar Al Asad y de la oposición para tratar de lograr una solución política al conflicto.

En el apartado de relaciones exteriores las partes europea y rusa también abordarán el polémico programa nuclear de Irán y la situación en Oriente Medio y Corea del Norte.

Dentro de los asuntos bilaterales, harán un balance de la negociación (iniciada en 2008) de un nuevo tratado que sustituya al actual acuerdo de asociación y cooperación, y del "acuerdo para la modernización" impulsado en 2010 para asistir a Rusia en sus reformas socioeconómicas, con respeto a la democracia y el estado de derecho.

Además, hablarán de sus relaciones energéticas (Rusia es el principal suministrador de energía a la UE) y comerciales (Rusia es el tercer socio comercial más importante de la UE tras Estados Unidos y China), y de los progresos de Moscú tras su entrada en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Los derechos humanos también estarán en la agenda, así como la movilidad de los ciudadanos rusos y europeos y las negociaciones de un acuerdo de liberalización de visados, las cuales "están cerca de su conclusión", según fuentes comunitarias.

Finalmente, Rusia y la UE esperan firmar un acuerdo para luchar contra sustancias para la fabricación ilícita de estupefacientes que incrementará su cooperación en ese ámbito.