Rusia cree que aún no se puede poner fecha a la conferencia sobre Siria

Rusia cree que no se puede poner fecha a la celebración de la conferencia internacional sobre Siria sin saber qué grupos de la oposición al régimen de Bachar al Asad asistirán, lamentó hoy el portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, Alexandr Lukashévich.

Rusia cree que no se puede poner fecha a la celebración de la conferencia internacional sobre Siria sin saber qué grupos de la oposición al régimen de Bachar al Asad asistirán, lamentó hoy el portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, Alexandr Lukashévich.

"Las exigencias de poner fecha concreta a la conferencia sin tener claro quién y con qué poderes hablará en nombre de la oposición no pueden tomarse en serio", dijo Lukashévich en una comparecencia en Moscú, citado por las agencias locales.

El portavoz de la cancillería rusa agregó que es poco probable que la conferencia, propuesta a comienzos de mayo por Washington y Moscú, pueda celebrarse a finales de este mismo mes dada la postura del principal grupo opositor del país árabe, la Coalición Nacional Siria (CNFROS).

"El encuentro de sus representantes en Madrid esta semana y el congreso que acaba de empezar en Estambul, según adelantan los medios de comunicación, no son esperanzadores", se quejó el diplomático ruso.

Por el contrario, Moscú alabó la postura expresada por el régimen de Damasco y por algunos grupos de la oposición interna siria, "que han expresado su disposición de enviar a sus representantes a la futura conferencia".

"Destacamos con satisfacción que Damasco ha constatado la disposición del Gobierno sirio de tomar parte en la conferencia internacional para que los propios sirios puedan encontrar una solución política a un conflicto destructivo para el país y para la región", dijo Lukashévich.

Al mismo tiempo, el portavoz de la cancillería criticó "los esfuerzos (de algunos países) dirigidos a promover una resolución contraproducente en la XXIII sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU", que se celebra en Ginebra.

"Es obvio que se trata de nuevos intentos de obstruir los acuerdos ruso-estadounidenses sobre Siria alcanzados en Moscú y anteponer intereses políticos particulares al objetivo de poner fin al derramamiento de sangre" en Siria, lamentó Lukashévich