El Consejo de Europa insta a Rusia a modificar ley sobre agentes extranjeros

El secretario general del Consejo de Europa, Thorbjørn Jagland, instó hoy a Rusia a modificar la ley que obliga a inscribirse como "agente extranjero" a las ONG que reciben financiación exterior y realizan actividades políticas.

Jagland recordó que el término "agente extranjero" tiene connotaciones muy negativas entre los rusos desde tiempos soviéticos.

"Igual que las ONG financiadas por el presupuesto ruso no son agentes estatales, las organizaciones que reciben fondos del extranjero no son espías o traidores", dijo.

El dirigente del Consejo de Europa aseguró que conoce personalmente a muchos representantes de la sociedad civil rusa y destacó que éstos tienen un gran prestigio en todo el mundo.

Jagland aludió indirectamente a la organización Golos, que se ocupa de supervisar la limpieza de los comicios y que se convirtió en la primera ONG rusa multada por su negativa a registrarse como "agente extranjero".

"Como si supervisar el respeto de la limpieza de los procedimientos electorales fuera una actividad antirrusa", dijo.

Y manifestó su sorpresa por el hecho de que la Escuela Moscovita de Análisis Políticos, socio del Consejo de Europa, esté entre las organizaciones obligadas a declararse agente extranjero.

Jagland reconoció que en la democracia las leyes deben ser respetadas, pero matizó que "todos deben tener el derecho a recurrir la ley, especialmente si esa ley no se corresponde con las obligaciones adquiridas por el país miembro del Consejo de Europa".

El secretario general se reunió hoy con representantes de las principales ONG rusas, a las que prometió ayuda para que puedan seguir realizando sus actividades con normalidad, pese a las presiones judiciales.

Además, también se entrevistó hoy con el presidente de la Duma, Serguéi Narishkin, y ayer con el jefe de Estado ruso, Vladímir Putin, a quien los activistas acusan de intentar estrangular la sociedad civil.

La última víctima de la polémica ley ha sido el principal centro sociológico independiente del país, Centro Levada, a quien la Fiscalía quiere obligar inscribirse como "agente extranjero" por considerar actividad política sus sondeos y análisis demoscópicos.

En los últimos meses las autoridades rusas han lanzado una campaña de presiones y registros sobre las ONG financiadas por Occidente que ha sido muy criticada, especialmente por Estados Unidos y Alemania.

Según la organización Human Rights Watch, Rusia vive el peor ataque contra la sociedad civil desde la disolución de la Unión Soviética.