El Gobierno de Medvédev, en la cuerda floja tras las críticas de Putin

La reciente destitución del jefe de la administración del Gobierno ruso, Vladislav Surkov, y en particular las críticas del presidente Vladímir Putin al Gabinete ensombrecen el futuro de Dmitri Medvédev como primer ministro.

Expertos locales coinciden en que las perspectivas de Medvédev, quien hace relativamente poco tiempo no ocultaba sus ambiciones presidenciales apaciguadas por "el verdadero jefe del Kremlin", a día de hoy no son halagüeñas.

"Ayer presidente, hoy primer ministro, mañana prefecto", esa inscripción irónica en alusión a Medvédev en un cartel colocado por activistas en un puente cerca del Kremlin hace un mes, aunque exagerada, ahora parece cobrar cierto sentido.

"La dimisión de Surkov es una señal muy grave para el Gobierno", afirmó a Efe Pavel Salin, director del Centro de Estudios Políticos del Instituto de Finanzas del Gobierno de la Federación Rusa.

"A mi modo de ver, éste es el inicio del fin del Gobierno", aseguró el líder del Partido Comunista de Rusia, Guennadi Ziugánov.

Surkov, responsable de la política de modernización del Gobierno, se dedicó la semana pasada a defender el proyecto del centro nacional de tecnologías e innovación de Skólkovo, conocido como el Silicon Valley ruso, de las crecientes sospechas de corrupción.

La Cámara de Cuentas de Rusia denunció "graves infracciones financieras" en ese proyecto, obra predilecta de Medvédev, impulsado por él cuando era presidente.

Recientemente, Surkov criticó duramente al Comité de Instrucción (CE) por investigar con demasiado celo las acusaciones contra los gestores de Skólkovo en un intento de enlodar su reputación.

Durante doce años Surkov tuvo a su cargo en el Kremlin la política interna, incluidos los nombramientos y elecciones de gobernadores de las regiones y presidentes de las repúblicas y el control sobre el Parlamento y los partidos políticos.

Con todo, Salin descartó la posibilidad de que Medvédev sea sustituido antes del final de este año por el ex ministro de Finanzas, Alexéi Kudrin, algo que apunta el periódico ruso Nezavísimaya Gazeta, que cita fuentes militares.

"Kudrin no cae bien a los liberales de Medvédev, pero tampoco a los de la 'línea dura', el 'entorno militar' de Putin, partidarios de apretar las tuercas", explicó Salin en alusión a las medidas tomadas por el Kremlin para acallar las protestas en grandes ciudades.

Además, dijo, una inmediata destitución del Gabinete no sería oportuna dado que "Putin necesita un chivo expiatorio para cuando se desborde el descontento popular".

Precisamente son los "duros" quienes "tras recibir carta blanca" a raíz de las protestas antigubernamentales de las que acusan a Medvédev y su entorno liberal, iniciaron la campaña para desprestigiarlo, precisó el experto.

Sin embargo, agregó, si Putin "no cumple con su papel de árbitro" entre esas dos fuerzas, "el propio mandatario podría ser devorado por su entorno militar".

Putin aceptó el pasado 8 de mayo la dimisión que Surkov le presentó después de que el jefe del Kremlin acusara al Gobierno de incumplir sus promesas electorales de mejora del nivel de vida de la población.

Durante una reciente reunión con el Gobierno, Putin acusó a los ministros de tomarse a la ligera sus decretos y les dio de plazo hasta fines de año para rendir cuentas sobre su gestión.

Poco antes, Putin amenazó con destituir a ministros y a gobernadores en una reunión a puerta cerrada celebrada en la ciudad de Elista (república de Kalmukia).

En un vídeo, grabado aparentemente con teléfono móvil, se veía al mandatario ruso, quien solicitaba apagar las cámaras y luego criticó a los asistentes a la reunión por incumplir sus órdenes.

La difusión de las imágenes se produjo horas antes de que Medvédev iniciara una comparecencia ante de la Duma del Estado, la Cámara de Diputados de Rusia, para informar de la gestión del Ejecutivo durante 2012. EFE

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