El 62 % de los trabajadores sanitarios rusos fuman

Dos tercios de los trabajadores sanitarios rusos fuman, mientras que en la Unión Europea son apenas un tres por ciento, lamentó hoy la viceministra rusa de Sanidad, Tatiana Yákovleva.

Además, se sigue fumando en muchos hospitales y centros médicos del país, aunque no en todos, subrayó Yákovleva.

"¿De quién tomar ejemplo, en quién confiar?. El 70 por ciento de la población activa rusa responde que confía en los médicos, en los trabajadores sanitarios. Pues empecemos por nosotros mismos" a la hora de promocionar hábitos de vida saludables, señaló la viceministra de Sanidad.

Yákovleva recordó que aunque la ley antitabaco rusa entra en vigor a partir del próximo 1 de junio, la mayoría de los médicos no trabajan con los pacientes para que éstos abandonen el tabaco.

"Hemos analizado las cartillas de los pacientes y únicamente en el 10 por ciento de los casos constatan si éste fuma o no. Y las recomendaciones de los médicos de familia para que el paciente deje de fumar se dan sólo en un tercio de los casos", aseveró.

A partir de su entrada en vigor, la nueva ley antitabaco prohibirá fumar en instituciones educativas, centros de salud, edificios estatales, lugares de trabajo y el transporte público.

En cuanto a las oficinas y lugares de trabajo, sólo se permitirá fumar en lugares especialmente habilitados para ello, pero no en los ascensores o escaleras.

Tampoco se podrá fumar en el metropolitano, las estaciones de transporte, aeropuertos, paradas de autobús, trolebús y tranvía, y gasolineras, pero sí en coches particulares.

La ley estipula que un año más tarde, desde el 1 de junio de 2014, tampoco se podrá consumir tabaco en restaurantes, cafés, hoteles, tiendas, centros comerciales, y trenes y barcos de largo recorrido.

Además, se prohibirá a las tabacaleras patrocinar loterías y festivales y quedará totalmente proscrita toda publicidad del tabaco, inclusive en internet.

Con la entrada en vigor de la ley antitabaco, Rusia cumplirá con el compromiso con la Organización Mundial de Salud (OMS) al que se adhirió en enero de 2008 y que estipula una prohibición total de la publicidad del tabaco en un plazo de cinco años desde su ratificación.