Netanhayu viaja a Rusia para hablar con Putin del suministro de armas a Siria

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, viajará la próxima semana a Rusia para reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, con el que hablará del suministro de armas rusas a Siria, informó la agencia oficial rusa RIA-Novosti, que citó a una fuente oficial israelí.

A su vez, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que Netanyahu, que ya ha criticado duramente en otras ocasiones la venta de armas rusas a Siria e Irán, llegará a Rusia a comienzos de la próxima semana.

Putin habló por teléfono con el primer ministro israelí la pasada semana, justo después de que se produjera un bombardeo contra unas instalaciones militares cerca de Damasco, acción que se atribuyó a Israel, pero que este país no ha confirmado ni desmentido.

Aunque Rusia no llegó a condenar el ataque, sí advirtió sobre el peligro de que el conflicto armado en Siria se propague a la frontera con Israel y el Líbano.

Moscú defendió hoy el suministro de armamento al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, asunto que fue tratado por Putin en su reunión la víspera con el primer ministro británico, David Cameron.

"Al respecto, todo está claro: no existe un embargo y nosotros cumplimos contratos firmados con anterioridad. Es decir, cumplimos con las obligaciones contraídas", señaló hoy una fuente oficial a las agencias locales.

A su vez, la fuente insistió en la postura rusa de que "cualquier armamento que se entregue a Siria tiene un carácter exclusivamente defensivo".

El propio ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró ayer en Varsovia que Moscú está completando la entrega de los misiles antiaéreos S-300 a Siria, al tiempo que argumenta que dichos sistemas no tienen carácter ofensivo, sino únicamente de defensa.

En enero pasado, el viceprimer ministro sirio, Kadri Yamil, confirmó a medios rusos que Rusia sigue suministrando armamento a Siria en virtud de contratos firmados antes del estallido del actual conflicto.

Moscú confirmó oficialmente el pasado año el suministro a Damasco de sistemas móviles lanzamisiles costeros "Bastión" y misiles de crucero antibuque "Yakhont", según un contrato sellado en 2007.

Rusia mantiene que su armamento no desestabiliza la situación en el país árabe ni altera el equilibrio estratégico en Oriente Medio, al tiempo que pone en duda que sus armas hayan sido utilizadas para reprimir a los opositores a Asad