La oposición rusa busca reactivar el movimiento de protesta contra el Kremlin

"Es nuestra última oportunidad de hablar con el régimen en el lenguaje de los grandes números", escribió en su blog el escritor Borís Akunin, quien aseguró que sólo cuando sale mucha gente a la calle el Kremlin "se asusta y recula".

La oposición extraparlamentaria rusa intentará reactivar el movimiento de protesta contra el Kremlin con mítines mañana lunes en Moscú y otras ciudades del país, en el aniversario de la violenta manifestación antigubernamental del 6 de mayo de 2012.

"Es nuestra última oportunidad de hablar con el régimen en el lenguaje de los grandes números", escribió en su blog el escritor Borís Akunin, quien aseguró que sólo cuando sale mucha gente a la calle el Kremlin "se asusta y recula".

El literato llamó a los moscovitas a no quedarse en sus casas en momentos en que el país "comienza toda una serie de procesos judiciales políticos, que si terminan con penas de prisión será seguida de nuevas prohibiciones, nuevos arrestos, nuevas condenas".

Advirtió de que si el mitin de mañana, convocado bajo el lema "Por la libertad", no congrega a mucha gente, el Kremlin considerará que "ha recibido carta blanca para encarcelar a quien quiera".

Actualmente, dos dirigentes opositores, el bloguero Alexéi Navalni, famoso por su denuncias de corrupción en la administración publica, y el coordinador del Frente de Izquierdas, Serguéi Udaltsov, afrontan procesos judiciales que los podría llevar a prisión

Navalni ha sido acusado de un presunto delito económico, que según él ha sido "fabricado" por las autoridades para taparle la boca y apartarle de la vida política.

El cargo que afronta Udaltsov, en arresto domiciliario, es aún más grave: organización de desórdenes de públicos con financiación desde extranjero.

Tanto el célebre bloguero como el líder del Frente de Izquierdas estuvieron entre los convocantes de las manifestaciones multitudinarias en las que la oposición denunció fraude electoral en los comicios legislativos de diciembre de 2011 y presidenciales de marzo de 2012.

Si las primeras manifestaciones fueron las mayores vistas en Moscú en los últimos veinte años, los últimos mítines y marchas apuntan a una disminución del poder de convocatoria de la oposición extraparlamentaria.

El mitin principal de mañana, que se celebrará en la plaza Bolótnaya (Pantanosa) a las 19.00 hora local (15.00 GMT), ha sido autorizado por el Ayuntamiento de Moscú, que denegó su permiso a realizar una marcha previa.

La Bolótnaya, una plaza relativamente céntrica, está situada en una isla en el río Moscova, y fue el 6 de mayo de 2012 escenario de enfrentamientos entre manifestantes y efectivos antidisturbios.

"Nuestra principal demanda es la libertad inmediata de los detenidos de la Bolótnaya y de todos los presos políticos", escribió hoy en su blog el ex viceprimer ministro y copresidente del partido liberal PARNAS, Borís Nemtsov.

Agregó que la oposición exige que se ponga fin a los procesos judiciales por encargo político, así como una enmienda constitucional que prohíba que una persona ocupe la jefatura del Estado más de dos mandatos.

Las manifestaciones "Por la libertad" se celebrarán precisamente el día antes de que el presidente ruso, Vladímir Putin, cumpla el primer año de su tercer período al frente del Kremlin, al término del cual podrá optar a ser reelegido para un cuarto mandato, por lo que podría permanecer en el poder hasta 2024.

Nemtsov agregó que las demandas opositoras incluyen la investigación de los casos de corrupción, así como de los robos multimillonarios en las obras que se llevan a cabo en la ciudad de Sochi, que acogerá los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014.

El dirigente liberal concluye la nota en su blog con una cita sin mencionar la fuente: "Cuando el derecho se convierte en arbitrariedad, la resistencia es un deber".

Son palabras de la periodista alemana Ulrike Meinhof (1934-1976), una de las fundadores de la Fracción del Ejército Rojo