Opositor ruso es condenado a 2,5 años de cárcel por organizar desórdenes

"El acusado sólo podrá enmendarse si es aislado de la sociedad", es decir, en prisión, reza el fallo recogido por las agencias locales.

Lébedev, quien se reconoció culpable y no recurrirá el fallo, es acusado de provocar disturbios por medio del uso de la violencia, como lanzamiento de cócteles molotov, contra miembros de las fuerzas de seguridad.

Según el juez, Lébedev colaboró con la Justicia al revelar la identidad de otros organizadores de los disturbios, sus planes y sus métodos, lo que redujo la pena de cárcel.

"Lébedev cumplió con todas las condiciones del acuerdo prejudicial al ayudar a desvelar el caso", agrega el dictamen judicial.

Según las autoridades rusas, Lébedev organizó los disturbios en connivencia con el líder del Frente de Izquierdas y uno de los líderes de las protestas antigubernamentales, Serguéi Udaltsov, quien se encuentra en arresto domiciliario.

Lébedev es el segundo opositor condenado en relación con los violentos enfrentamientos entre la manifestantes y la policía en la manifestación del 6 de mayo en la céntrica plaza Bolótnaya de la capital rusa.

En noviembre del pasado año, el empresario y opositor Maxim Luzianin fue condenado a cuatro años y medio de cárcel por agredir a un miembro de los efectivos antidisturbios y destrozar el mobiliario urbano.

En esos enfrentamientos violentos, en los que cerca de medio millar de personas fueron detenidas, una treintena de manifestantes y otro tanto de policías resultaron heridos.

En total, el Comité de Instrucción ha incoado procesos penales contra 18 manifestantes, en lo que la oposición y los defensores de los derechos humanos consideran un proceso políticamente motivado.

La oposición no parlamentaria había convocado esa acción de protesta conocida como Marcha de Millones en víspera de la investidura de Vladímir Putin como presidente de Rusia.

La causa penal contra estos opositores fue abierta a raíz de una grabación oculta difundida por el canal oficialista NTV en la que Udaltsov supuestamente coordinaba sus acciones dirigidas contra el Kremlin con un alto cargo de Georgia, país que rompió las relaciones diplomáticas con Rusia.

El líder comunista ruso, Guennadi Ziugánov, ha asegurado que el proceso es político y que la citada grabación es un montaje, mientras que otros dirigentes de la oposición no parlamentaria niegan que Udaltsov se propusiera tomar el poder con financiación exterior.

Las mayores protestas antigubernamentales desde la caída de la Unión Soviética se han visto acalladas en los últimos meses en medio de la contraofensiva jurídica y legal lanzada por el Kremlin tras el retorno de Putin a la Presidencia

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