Activistas de Haití, Egipto y fundación rusa optan a premio derechos humanos

Los activistas Mona Seif (Egipto) y Mario Joseph (Haití) y la organización rusa Joint Mobile Group han sido nominados al premio Martin Ennals de Derechos Humanos, informó hoy Michael Khambatta, director de la fundación que lleva el nombre del galardón,

El galardón, que cumple veinte años desde su creación, reconoce anualmente a quienes han destacado en su lucha contra las violaciones de los derechos humanos.

La distinción está dirigida a "aquellos que trabajan bajo amenaza constante, ya sean riesgos físicos, de asesinato, torturas, prisión, quienes se enfrentan a grandes riesgos personales", explicó el responsable al presentar a los tres finalistas del premio ante la prensa internacional.

Una de las características del galardón es que brinda al ganador visibilidad internacional, lo que se considera una manera de ofrecerle cierta protección, es decir, "se busca premiar a aquellos que puedan obtener de ello una repercusión positiva", agregó Khambatta.

Mona Seif, actualmente bajo persecución judicial, es la fundadora de "No To Military Trials For Civilians", un grupo cuyo objetivo es intentar detener el procesamiento de civiles en tribunales militares de Egipto.

El abogado haitiano Mario Joseph, víctima de amenazas y hostigamiento, ha trabajado en casos tan relevantes como el proceso contra el exdictador haitiano Jean-Claude Duvalier (1971-1986), inculpado de crímenes contra la humanidad, desfalco y malversación de fondos públicos.

La familia Joseph está asilada en Estados Unidos, pero el jurista decidió regresar a su país, donde las amenazas se han hecho más intensas en los últimos meses.

Por su parte, la organización Joint Mobile Group, creada por el ruso Igar Kalyapin, busca hacer públicos los casos de abusos de derechos humanos en Chechenia y darles una solución legal.

Tras el asesinato de varios activistas de derechos humanos en Chechenia, la organización envía a esa zona del Cáucaso investigadores en misiones de corta duración con el objetivo de documentar los abusos.

El premio, dotado con 16.000 euros, es concedido por un jurado formado por diez de las principales organizaciones del mundo de protección de los derechos humanos.