Putin admite que la ralentización de la economía rusa es un síntoma alarmante

"Son síntomas alarmantes. Pero no quiero dramatizar en exceso la situación", dijo el jefe del Kremlin, citado por varias agencias rusas, al referirse a la disminución de los ritmos de crecimiento en una reunión sobre asuntos económicos que se celebra en el balneario de Sochi, a orillas del mar Negro.

Al mismo tiempo, Putin subrayó que "la economía rusa cuenta con una reserva de solidez suficiente".

Agregó que pese la volatilidad de los mercados mundiales, los precios del petróleo y otros recursos se mantienen en niveles altos y que Rusia dispone de importantes reservas en oro y divisas.

"Los fondos de reserva del presupuesto son un 'colchón de seguridad' fiable. Y, lo que es más importante, los ingresos reales de la población no disminuyen, sino que, gracias a Dios, continúan aumentando paulatinamente", indicó.

Putin pidió a los expertos y miembros del Gobierno asistentes a la reunión propuestas concretas de medidas que garanticen un crecimiento económico estable y que protejan al país de los vaivenes negativos en la economía mundial.

El pasado día 12, el ministro de Economía ruso, Andréi Beloúsov, advirtió de que Rusia podría entrar en recesión a fines de año si no se toman medidas complementarias para estimular el crecimiento,

"Todavía no estamos en recesión pero podríamos caer en ella. Existe ese riesgo. Creo que hacia el otoño (europeo), si no tenemos crecimiento", apuntó.

El Ministerio de Economía, recientemente, revisó a la baja sus previsiones de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), que crecerá este año un 2,4 por ciento en lugar del 3,6 por ciento previsto al inicio del ejercicio.

El año pasado, la economía rusa creció un 3,5 por ciento en comparación con 2011, medio punto porcentual por debajo de las previsiones oficiales debido a la ralentización sufrida en el segundo semestre.