China acepta ayuda de Rusia y rechaza la de Japón tras terremoto de Sichuan

El Gobierno chino ha aceptado la ayuda de Rusia, que ha enviado un equipo de bomberos a la zona, pero ha rechazado la de Japón tras el terremoto de magnitud 7 registrado el sábado en la provincia de Sichuan (centro) y que ha dejado al menos 188 muertos y 25 desaparecidos.

Una vez allí, la Administración de Seísmos de China les ha aconsejado desplazarse a la remota comarca de Baoxing, donde se han derrumbado la mayoría de las viviendas y a donde los equipos de rescate no lograron llegar hasta el domingo.

El contingente ruso es aproximadamente el doble del que Moscú envió a la zona para participar en las tareas de asistencia tras el terremoto de Wenchuan, también en Sichuan, en 2008, el peor en tres décadas en China y que dejó más de 80.000 muertos.

La llegada de los equipos rusos se produce después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores chino indicara el domingo que había rechazado ofertas internacionales de ayuda, al considerar que la situación no requería asistencia de otros países.

La declaración del Ministerio se produjo después de que el primer ministro japonés, Shinzo Abe, indicara que su país estaba dispuesto a enviar ayuda a China después del terremoto.

"Japón está dispuesto a ofrecer su máximo apoyo", indicó el primer ministro japonés en una carta dirigida al presidente chino, Xi Jinping, y al primer ministro, Li Keqiang.

Tras el terremoto de 2008, Japón envió un contingente de 60 médicos y expertos en búsqueda y rescate a Sichuan, mientras que China correspondió con el envío de equipos de asistencia tras el terremoto y el tsunami que asolaron zonas del norte japonés y causaron la grave avería de la central nuclear de Fukushima.

El rechazo chino a las ofertas de ayuda japonesas ponen de relieve hasta qué punto se han deteriorado las relaciones entre Pekín y Tokio, debido a la disputa por la soberanía de las islas Diaoyu/Senkaku.

Estas relaciones atraviesan su peor momento y han llevado, entre otras cosas, a la suspensión de una reunión trilateral con Corea del Sur en Seúl el mes próximo.

Abe formuló su oferta de ayuda en el mismo día que efectuó una ofrenda al santuario de Yasukuni, donde se rinde culto a protagonistas japoneses de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación de China.

China considera el santuario un símbolo de la opresión japonesa durante la primera mitad del siglo XX.