Bakú pone en duda eficacia de mediadores en el conflicto de Nagorno Karabaj

Azerbaiyán mostró hoy su escepticismo sobre el papel de los miembros del Grupo de Minsk de mediadores de la OSCE (GM) en la solución del conflicto del enclave de Nagorno Karabaj que enfrenta a este país caucasiano y a la vecina Armenia desde 1988.

Puso en tela de juicio la utilidad del proceso negociador "que lleva casi 20 años sin resultados" a la vez que tildó de ajena a la legislación internacional la postura de "poneros vosotros mismos de acuerdo y nosotros apoyaremos vuestra decisión".

"Si pudiéramos llegar a un compromiso por nuestros propios medios no habríamos tenido la necesidad de recurrir a la ayuda exterior", aseguró.

Bakú ha amenazado en varias ocasiones con una nueva guerra a Ereván si no se producen avances en la disputa territorial, que ya desencadenó un conflicto armado entre ambos países caucásicos en 1991.

El conflicto se remonta a los tiempos de la Unión Soviética, cuando Nagorno (alto) Karabaj pidió su incorporación a Armenia, tras lo cual estalló una cruenta guerra entre armenios y azerbaiyanos que se prolongó de 1991 a 1994 y en la que murieron más de 25.000 personas.

Los dirigentes de Armenia y Azerbaiyán se reunieron en varias ocasiones en los últimos tiempos con mediación de Rusia para tratar de resolver el conflicto.

Sin embargo, las diferencias entre ambas partes siguen siendo muy grandes, ya que Azerbaiyán exige la retirada incondicional de las tropas armenias y su sustitución por fuerzas de pacificación, para conceder una amplia autonomía al Alto Karabaj.

Por su parte, Armenia defiende el derecho a la autodeterminación del territorio y vincula su estatus definitivo a la celebración de un referéndum interno, que no incluiría a los desplazados azerbaiyanos.