Medvédev defiende su gestión entre críticas de Putin y rumores de recesión

"No puedo no estar de acuerdo con usted sobre que el modelo de materias primeras (...) ha colocado a nuestra economía en un callejón sin salida", dijo Medvédev en respuesta a las críticas de la oposición comunista.

Al mismo tiempo, añadió que "si usted me ofrece una alternativa, en virtud de la cual se puede salir de ese modelo en unos años, entonces presentaré su candidatura a un premio estatal".

Medvédev recordó que el actual modelo de desarrollo, que se cimenta en la exportación de petróleo y gas, se forjó hace más de 40 años y que es necesario tomar medidas urgentes para reformar la economía.

"Como resultado de ello, estamos enganchados a la jeringa de los hidrocarburos y renunciar a ella no es nada fácil teniendo en cuenta que hemos logrado unos indicadores nada malos", apuntó.

El primer ministro desglosó los principales logros de su Gobierno en 2012 y, en relación con el decrecimiento de la economía rusa, advirtió sobre los "serios riesgos" que implica para el país la ralentización de la economía mundial.

"Los primeros meses de este año muestran que se mantiene la tendencia mundial de ralentización del crecimiento económico. Esto implica serios riesgos", indicó.

Los más críticos con la gestión de Medvédev fueron los comunistas y socialdemócratas, quienes sugirieron que si el país entra en recesión se plantearían presentar un voto de censura contra el Gobierno.

Al respecto, según se supo hoy, la economía rusa creció un 1,1 por ciento en el primer trimestre del año, tras contraerse un 0,4 por ciento en febrero en relación con el mismo mes de 2012.

Ésta es la primera vez que la economía rusa sufre un decrecimiento mensual desde 2009, cuando el Producto Interior Bruto se contrajo un 7,9 %.

El magnate ruso Mijaíl Prójorov aseguró ayer que la economía nacional ya está en recesión y que el Gobierno tendrá muchas dificultades para cumplir con sus obligaciones sociales, peligro que ha sido reconocido por el propio ministro de Economía, Andréi Beloúsov.

La intervención de Medvédev coincidió con la revelación hoy de unas imágenes en las que Putin amenaza con destituir a ministros y a gobernadores en una reunión a puerta cerrada.

"Miren cómo trabajamos. La calidad de trabajo es pésima. Lo hacemos todo de forma superficial. Si seguimos así no haremos ni un carajo", dijo el mandatario ruso, según el portal LifeNews.ru.

Y agregó: "Si no, habrá que admitir que o yo trabajo mal o todos ustedes y tendrán que dimitir. Quisiera llamar su atención sobre el hecho de que a día de hoy me inclino por la segunda opción. Espero que esté claro, para que no se hagan ilusiones".

Posteriormente, el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, aseguró que el presidente "a grandes rasgos, valoró positivamente" la intervención de Medvédev ante la Duma.