Echan de su oficina a la ONG rusa Golos por la rescisión del contrato

La organización Golos tendrá que abandonar su sede en la capital rusa después de que el arrendador le informara de la repentina rescisión del contrato de alquiler, que los activistas relacionaron con la campaña contra las ONG en Rusia.

La organización Golos tendrá que abandonar su sede en la capital rusa después de que el arrendador le informara de la repentina rescisión del contrato de alquiler, que los activistas relacionaron con la campaña contra las ONG en Rusia.

"Ha ocurrido lo mismo que antes de las elecciones presidenciales de marzo de 2012. Entonces, ya tuvimos que marcharnos de la oficina. El objetivo es complicarnos la vida", dijo a Efe Grigori Melkonyans, subdirector de Golos.

Golos, contra la que se ha abierto el primer expediente contra una ONG rusa por no inscribirse como "agente extranjero" en virtud de una ley aprobada en noviembre pasado, recibió una notificación de su arrendador de que deberá abandonar sus oficinas este mes.

"Sabemos que los agentes de los órganos de seguridad se reunieron con el dueño de la oficina. Es una forma de presión", dijo.

Golos, organización que defiende los derechos de los electores y denunció falsificación en los comicios parlamentarios de 2011, considera que "las autoridades intentan desacreditar las conclusiones sobre el fraude e incrementar su legitimidad".

"El mensaje es el siguiente: 'Son agentes extranjeros, por eso dijeron esas cosas de las elecciones legislativas'", explicó Melknonyans.

La ONG califica de "ridículos" los argumentos de las autoridades para incoar un proceso administrativo: recibir financiación desde el exterior y redactar un código electoral.

Melkonyans asegura que Golos nunca llegó a recibir los más de 7.000 euros del premio Sájarov que le concedieron el 23 de octubre de 2012 los defensores de derechos humanos noruegos.

"Informamos al banco de que no podíamos recibir el dinero, ya que nos lo impedía la legislación rusa sobre ONG. Así que ese argumento es insostenible. No tienen nada contra Golos", señaló.

Además, añade, a Golos se la acusa de intentar influir en la opinión pública en Rusia por publicar en 2010 un código electoral.

"El tema electoral es muy sensible. No es como la defensa de los niños y ni siquiera como la corrupción. Ellos no quieren elecciones libres, sino una imitación de votación. Su mayor temor es perder el poder. Por eso quieren tapar la boca a todos", dijo.

Las autoridades rusas acusan a Golos de incumplir la ley por su negativa a registrarse como agente extranjero, toda vez que, según Justicia, se trata de una organización que recibe financiación desde el extranjero y desempeña una labor política.

Desde el mes pasado, las ONG presentes en Rusia, tanto las nacionales como las internacionales, entre ellas Amnistía Internacional y Human Right Watch, son objeto de una masiva campaña de registros e inspecciones por parte de las autoridades del país.

Por este motivo, varias organizaciones no gubernamentales realizaron protestas contra el presidente ruso, Vladímir Putin, durante su reciente visita a Alemania y Holanda.