El Consejo de Europa, preocupado por la retórica de Rusia hacia las ONG

El comisario para los derechos humanos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks, de visita en Moscú, expresó hoy su preocupación por la retórica de las autoridades rusas hacia las ONG y la campaña de inspecciones y registros de la que son objeto.

"Las recientes inspecciones y sus consecuencias, además de la retórica oficial hacia las organizaciones no gubernamentales, causan profunda preocupación. Tengo intención de tratar este tema con las autoridades rusas de forma permanente", señala un comunicado firmado por Muiznieks y citado por las agencias locales.

El diplomático europeo también expresó su preocupación respecto de la polémica ley promulgada a finales del pasado año por el presidente ruso, Vladímir Putin, y que obliga a registrarse como "agentes extranjeros" a las organizaciones que reciben financiación desde el exterior y desempeñan actividad política.

La ley de las ONG "contempla una definición muy amplia e imprecisa de la actividad política", según Muiznieks.

"Las ONG juegan un importante papel en la defensa de los derechos humanos y deben funcionar en condiciones propicias para desempeñar su labor", subrayó el comisario del Consejo de Europa.

El fiscal general ruso, Yuri Chaika, se reunió la víspera con Muiznieks y le aseguró que cada ONG "debe declarar abiertamente la procedencia de los recursos con los que financia su actividad".

Las autoridades rusas anunciaron la víspera la apertura de un expediente administrativo a la ONG Golos, la organización que denunció fraude electoral en 2011, por negarse a ser registrada como "agente extranjero".

En virtud de la ley de las ONG, Golos podría ser sancionada con una multa de hasta 500.000 rublos (16.000 dólares), mientras que su directora ejecutiva, Lilia Shibánova, podría ser condenada al pago de hasta 300.000 rublos (9.600 dólares).

Desde el mes pasado, las ONG presentes en Rusia, tanto las nacionales como las internacionales, entre ellas Amnistía Internacional y Human Right Watch, son objeto de una masiva campaña de registros e inspecciones por parte de las autoridades del país.