La Fiscalía rusa revisará unas 700 ONG presuntamente financiadas del exterior

"Durante los preparativos de la inspección (...) nos llegaron informaciones de que 654 ONG (...) recibieron en el periodo entre el 21 de noviembre y el 26 de marzo de este año fondos que superan los 28.300 millones de rublos (943 millones de dólares)", dijo a la agencia Interfax la portavoz de la Fiscalía, Marina Grídneva.

La Fiscalía de Rusia anunció hoy que inspeccionará las actividades de unas 700 ONG que operan en territorio ruso y que son presuntamente financiadas desde el exterior.

"Durante los preparativos de la inspección (...) nos llegaron informaciones de que 654 ONG (...) recibieron en el periodo entre el 21 de noviembre y el 26 de marzo de este año fondos que superan los 28.300 millones de rublos (943 millones de dólares)", dijo a la agencia Interfax la portavoz de la Fiscalía, Marina Grídneva.

Precisó que ninguna de dichas entidades se inscribió en la lista de "agentes extranjeros", tal y como prescribe la controvertida ley promulgada por el presidente ruso, Vladímir Putin.

"A día de hoy, continúan las inspecciones para determinar qué objetivos persiguen las organizaciones financiadas desde el exterior, qué actividades realizan y si éstas se corresponden con la legislación", dijo.

Grídneva agregó que algunas ONG obstruyen esas inspecciones al negarse tanto a entregar la documentación exigida por las autoridades rusas como a reunirse con los fiscales.

El fiscal general ruso, Yuri Chaika, aseguró hoy al comisario para los derechos humanos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks, que los registros de las ONG estaban planificadas de antemano y se hacen dentro del marco legal del país.

"Nadie prohíbe la actividad de estas organizaciones. Tan sólo advertimos de que no se puede infringir la ley y cada organización debe declarar abiertamente la procedencia de los recursos con los que financia su actividad", apuntó Chaika.

Las autoridades rusas anunciaron la víspera la apertura de un expediente administrativo a la ONG Golos, la organización que denunció fraude electoral en 2011, por negarse a ser registrada como "agente extranjero".

La nueva ley, que obliga a registrarse como "agentes extranjeros" a las ONG que reciben financiación del exterior y participan en política, entró en vigor el pasado 21 de noviembre en Rusia.

A partir de esa fecha las ONG están sometidas a un régimen jurídico especial y a un estricto control por parte de los organismos gubernamentales.

Las principales organizaciones rusas de defensa de los derechos humanos han anunciado que no acatarán la nueva ley, que consideran una campaña de presión como consecuencia de las protestas antigubernamentales.

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