Rusia reducirá importación carne congelada española si Madrid no toma medidas

El Servicio de Inspección Agrícola y Ganadera (SIAG) de Rusia anunció hoy que reducirá la importación de carne congelada española si Madrid no cumple con los requisitos veterinarios antes del 12 de abril.

Dankvert adelantó que la próxima semana mantendrá una reunión con representantes del Ministerio de Agricultura de España para abordar este problema.

Y agregó que similares medidas se tomarán en relación con las empresas proveedoras de carne de Canadá y México si no toman medidas antes del 7 y 22 de abril, respectivamente.

Rusia ya rechazó la pasada semana la petición de los servicios veterinarios españoles de aplazar la suspensión de las importaciones de carne refrigerada o enfriada, que entró finalmente en vigor el 29 de marzo.

Entonces, el inspector veterinario jefe ruso, Yevgueni Nepoklónov, mantuvo una reunión en Moscú con el director general de Sanidad de la Producción Agraria del Ministerio de Agricultura español, Valentín Almansa de Lara.

Nepoklónov explicó que los servicios veterinarios españoles han certificado carnes sin inspeccionarlas y sin atender a las exigencias sanitarias de Rusia, Kazajistán y Bielorrusia, los tres países que conforman la Unión Aduanera (UA).

"La situación se agrava con el hecho de que el 82 % de las empresas que cuentan con la licencia para exportar a los países de la Unión Aduanera garantizadas por los servicios veterinarios españoles nunca han sido inspeccionadas según las normas de la UA", informó el SIAG en un comunicado.

La confianza en el control de calidad español, que durante años ha concedido certificaciones sin fundamento, se ha agotado para las autoridades rusas, precisó Nepoklónov al justificar la negativa a acceder a la petición de España.

Con todo, el SIAG reiteró que la suspensión es temporal y que será levantada una vez que las empresas cumplan con los requisitos de la UA.

El año pasado, las autoridades rusas detectaron 73 irregularidades en alimentos de procedencia animal importados desde España y 14 partidas fueron devueltas.

Al mismo tiempo, los controles de calidad rusos revelaron problemas en al menos 29 empresas españolas, cuatro de las cuales fueron excluidas del registro de exportadores.