Rusia espera avances en las negociaciones del Grupo 5+1 con Irán

El viceministro resaltó el alto grado de coordinación entre las potencias de ese grupo (los cinco países del Consejo de Seguridad de la ONU -China, Rusia, EE. UU. Reino Unido, Francia- y Alemania), que permitió presentar a Irán una propuesta renovada para desatascar las conversaciones.

Se trata de un "paquete renovado de exigencias y estímulos, que -confiamos- será la base para el avance del proceso negociador", dijo Morgúlov a la agencia Interfax al referirse a las propuestas que hizo el Grupo 5+1 a Irán en la anterior ronda de negociaciones, celebrada también en Alma Ata los días 26 y 27 de febrero pasado.

"Todos los miembros del Grupo tienen el mismo objetivo: el arreglo político-diplomático por etapas y sobre la base de la reciprocidad", agregó.

Morgúlov indicó que la base del arreglo debe ser el reconocimiento del derecho de Irán a desarrollar un programa nuclear civil, incluido el enriquecimiento de uranio, una vez que se esclarezcan las dudas sobre todas las actividades nucleares iraníes y bajo el estricto control internacional.

Sólo después, agregó, serán levantadas las sanciones que pesan sobre Irán.

Destacó la afinidad y coincidencia en la posturas de Rusia y China ante la problemática iraní.

El viceministro de Exteriores ruso recalcó que en reiteradas ocasiones Moscú y Pekín han destacado que "los mecanismos de presión política y sanciones unilaterales no conducen a ninguna parte".

El fin del enriquecimiento de uranio al 20 % es una de las exigencias de la comunidad internacional, pues se considera que puede ser un paso previo al desarrollo de material con capacidad militar.

A cambio de detener esas actividades y otras medidas adicionales, el Grupo 5+1 ofreció a Irán relajar las sanciones internacionales que pesan sobre el país.

Uno de los puntos en discusión es la planta subterránea de enriquecimiento de uranio de Fordo.

Con anterioridad, el Grupo 5+1 había exigido su clausura, pero ahora, en su nueva propuesta, admite que la planta siga funcionando, pero limitando al máximo su capacidad y bajo control internacional.