Exministro de Finanzas ruso considera un mal menor la quita del 10% en Chipre

"La quita parcial, es decir, la pérdida de parte de los depósitos, es prácticamente inevitable", dijo Kudrin, titular de esa cartera entre 2000 y 2011, quien considera a la Unión Europea y a sus instituciones reguladoras responsables de la crisis chipriota.

Para Kudrin, "si en el momento álgido de la crisis en Chipre los riesgos los valoráramos en un 10 %, considero que ésta sería una salida exitosa y absolutamente admisible de la crisis".

En ese caso, añadió, "los depositantes pueden respirar tranquilos, ya que si no se encuentra una solución, las pérdidas serán mucho mayores, así que todos deben tener en cuenta esta situación".

En su opinión, parafraseando las declaraciones efectuadas la víspera por el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, cualquier quita siempre es en sí misma una confiscación.

Kudrin cree que la Unión Europea debe consultar con Rusia antes de tomar una decisión, y calificó de "absolutamente adecuada" la dura reacción del presidente ruso, Vladímir Putin, que calificó la posible quita de "injusta" y "peligrosa".

"Nos encontramos ante una historia muy arriesgada. Por eso, creo que todas las fuerzas, incluidas las de Rusia como acreedor, deben aunarse para encontrar una solución común", dijo.

Y recordó que en 1998 Rusia también se declaró en suspensión de pagos y devaluó su moneda, lo que convirtió de la noche a la mañana en papel mojado los ahorros de los rusos.

En caso de que el Legislativo apruebe que los ahorradores deban pagar un impuesto extraordinario estimado, según últimas informaciones, en el 12,5 % sobre los depósitos de más de 100.000 euros, Rusia saldría muy perjudicada.

Rusia advirtió ayer que se replanteará la reestructuración de la deuda de Chipre ante la nueva situación que perjudica a los depositantes rusos, que de hecho acumulan unos 20.000 millones de dólares en cuentas, más de una quinta parte de todos los depósitos en los bancos de la isla.

Según informó el Kremlin, Putin mantendrá hoy una conversación telefónica con el presidente chipriota, Nikos Anastasiades.

A su vez, el ministro de Finanzas ruso, Antón Siluánov, se reunirá este miércoles en Moscú con su colega chipriota, Michalis Sarris.

Según la prensa rusa, Nicosia pedirá a Moscú una prórroga de cinco años y una rebaja de los intereses sobre el crédito de 2.500 millones de euros que le concedió en 2011.