La UE arranca la segunda jornada de su cumbre, centrada en Rusia y Siria

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) iniciaron hoy la segunda y última jornada de su cumbre, que estará centrada en las relaciones con Rusia y en la discusión sobre la conveniencia o no de armar a la oposición siria.

El conflicto sirio, que no figura en la agenda oficial, será a priori el asunto central, después de que el jueves Francia y el Reino Unido adelantasen su intención de pedir hoy al resto de socios el levantamiento del embargo de armas para beneficio de la oposición.

En opinión del presidente de Francia, François Hollande, hay que "considerar que la solución política ha fracasado por ahora".

El jefe del Elíseo aseguró la pasada madrugada que es necesario responder a las peticiones de la coalición rebelde, que ha reclamado armas y municiones repetidamente, y tratar de frenar así la guerra y la masacre de civiles.

Según Hollande no se puede aceptar que "una oposición que consideramos legítima, que está cada vez más organizada y que deja de lado a los extremistas, no tenga apoyo", mientras que está "probado" que el régimen de Bachar al Asad recibe armamento, entre otros, de Rusia.

La intención de británicos y franceses es tratar de convencer a sus socios europeos de aquí a finales de mayo, cuando vence todo el régimen de sanciones impuesto por la UE a Siria, aunque también se han mostrado dispuestos a avanzar en solitario si una minoría bloquease la decisión.

Alemania, Austria y varios de los países nórdicos figuran entre los más reacios a suministrar armas a los rebeldes.

Además de Siria, Rusia será el otro país que ocupará hoy la atención de los líderes europeos.

El Consejo mantendrá un debate general sobre las relaciones con Moscú, considerado un "socio estratégico" por su importancia en la geopolítica y los asuntos de seguridad, así como por potencial comercial y su papel como gran suministrador energético a gran parte de Europa.

Por último, se espera que el primer ministro británico, David Cameron, informe a sus homólogos europeos sobre los preparativos de la cumbre del G8 que se celebrará en Irlanda del Norte el próximo mes de junio.

En el primer día de cumbre, los líderes europeos ratificaron su compromiso con la austeridad y las reformas como receta de saneamiento de las finanzas públicas y de las economías europeas, pero admitieron que esta vía no excluye una cierta flexibilidad ante la urgente necesidad de generar empleo y crecimiento.

Los países de la UE cerrarán el día con una reunión de los países que integran el Eurogrupo sobre Chipre.

Sobre Chipre, el primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, afirmó que no espera una decisión en el marco del Consejo Europeo, y recordó que los ministros comunitarios de Finanzas se reunirán esta tarde para tratar el asunto.

En línea con el mandatario finlandés, la presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaite, confió en que puedan llegar a una solución.

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