Los ministros de Exteriores británico y ruso abordan el conflicto sirio

Los ministros de Asuntos Exteriores del Reino Unido y Rusia, William Hague y Serguéi Lavrov, se reúnen hoy en Londres para tratar sobre el conflicto sirio, entre diferencias en la comunidad internacional sobre cómo abordarlo.

Hague y Lavrov estarán acompañados por sus colegas de Defensa, el británico Philip Hammond y el ruso Serguéi Shoygu, en un encuentro en el que también se tratará sobre política de seguridad y cooperación militar.

Se trata de la primera reunión conjunta de Exteriores y Defensa del Reino Unido y Rusia, un cita que ambos Gobiernos esperar celebrar con periodicidad anual.

Hague confirmó en su Twitter que "Siria será el principal foco" de las conversaciones, si bien también se abordarán, según la nota del Foreign Office, "las relaciones bilaterales, vínculos militares, cooperación militar y técnica, cooperación en organismos multilaterales, resolución de conflictos y el G8".

Después del encuentro en el palacete de Lancaster House tendrá lugar una rueda de prensa conjunta, alrededor de las 15.45 (GMT).

El encuentro en Londres se produce en un momento en que la comunidad internacional está dividida sobre si conviene armar a los rebeldes en Siria, después de que el Reino Unido haya confirmado que aprovechará la flexibilización del embargo de armas en la Unión Europea para enviar vehículos blindados al país árabe.

Hague insistió ayer en declaraciones a la agencia rusa Interfax en que la vía diplomática en Siria está llevando demasiado tiempo, motivo por el que Londres está dispuesto a aumentar su ayuda a la oposición al régimen de Bachar al Asad.

"El respaldo de la oposición tiene una importancia decisiva para el logro de un cambio de régimen político y la salvación de la gente, objetivos que deben lograrse de manera simultánea", manifestó.

En su opinión, "el Gobierno británico debe reactivar sus esfuerzos para prevenir la muerte de civiles en Siria a través del reforzamiento del apoyo de la oposición y, como consecuencia, de la presión sobre el régimen".

Por su parte, hace unos días Lavrov aseguró a la cadena pública británica BBC que Rusia no tiene intención de conminar a Asad para que presente su dimisión, como le piden las cancillerías occidentales, las potencias árabes y la oposición siria.