Director del teatro Bolshói cree que bailarín no encargó el ataque con ácido

El director general del teatro Bolshói, Anatoli Iksánov, aseguró hoy que cree en el testimonio del bailarín Pável Dmitrichenko, quien asegura que no encargó el ataque con ácido contra el director de la compañía de ballet, Serguéi Filin.

Iksánov también respaldó a los 300 trabajadores del teatro moscovita que han firmado una carta abierta en apoyo a Dmitrichenko, en prisión preventiva desde la pasada semana.

"Respaldo la opinión del colectivo, su preocupación de que la investigación puede ser parcial. Existen una serie de hechos que indican que el que lo encargó (el ataque) puede ser otra persona, al margen del teatro. Esto debe aclararlo la investigación", señaló.

El director del Bolshói aseguró que se dirigirá por escrito a los funcionarios que instruyen el caso para que tenga en cuenta hechos ocurridos antes del ataque perpetrado a mediados de enero.

"Precisamente, dos semanas antes del asalto hubo un ciberataque contra el correo (electrónico) de Filin, se creó una falsa web de Filin, bloquearon su teléfono de trabajo y pincharon las ruedas de su automóvil", apuntó.

Iksánov subrayó que, si durante la investigación se confirma que "Dmitrichenko es cómplice del crimen, tendrá que ser castigado, pero la cuestión radica en la gravedad de la condena".

"Si el tribunal demuestra que él es inocente, naturalmente nosotros no tendremos ningún motivo jurídico para despedir a Dmitrichenko", añadió.

Al respecto, Filin aseguró en declaraciones a la televisión que él no tenía ningún conflicto abierto con Dmitrichenko, al que nunca mostró "animadversión".

Y agregó: "Cada encuentro con Dmitrichenko era una nueva amenaza y una demostración de animadversión. Se ve que alguien le trabajó y le empujó a ello".

En su carta abierta dirigida entre otros al Kremlin, los 300 empleados del teatro resaltan que "a todos los que conocen a Dmitrichenko la sola idea de que pudiera ser el instigador y autor intelectual de un crimen tan cruel les parece absurda".

El escrito resta valor a la confesión del propio detenido sobre su implicación en el delito y señala que "las conclusiones de la instrucción nos parecen precipitadas, las pruebas poco concluyentes, y la confesión (inicial) de Pavel, que cambió posteriormente, es el resultado de una fuerte presión".

Dmitrichenko, de 29 años, confesó tras su detención la autoría intelectual de la agresión a Filin, pero cambió su declaración al día siguiente, durante la vista judicial del pasado jueves en la que se decidió la medida cautelar que le llevó a la prisión preventiva.

Cargó entonces la responsabilidad del brutal ataque al ejecutor material del mismo, Yuri Zarutski, quien supuestamente en la noche del 17 enero pasado arrojó ácido en la cara a Filin, causándole graves quemaduras en el rostro y los ojos que obligaron a practicarle tres cirugías oculares.

Según informa hoy la prensa rusa, el propio Zarutski negó, a su vez, durante un interrogatorio que Dmitrichenko le hubiera encargado el ataque y asumió toda la responsabilidad.

El abogado de Dmitrichenko, Alexandr Barkánov, destacó hoy que la investigación no ha podido demostrar una conspiración entre su cliente y el presunto autor del ataque.

"A Dmitrichenko nunca se le pasó por la cabeza que hubiera tales consecuencias. Él no le pidió nadie que lo hiciera, ni pagó a nadie dinero", indicó.

Por su parte, el abogado de Filin manifestó hoy su incomprensión por la actitud del teatro y tachó la carta de intentó de presionar a los tribunales, la policía aseguró que los resultados preliminares de la investigación serán hechos públicos.

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