Sospechoso de envenenar a Litvinenko se niega a colaborar en la investigación

El diputado ruso Andréi Lugovói, principal sospechoso de haber envenenado en 2006 en Londres al exespía ruso Alexandr Litvinenko, declaró hoy que se niega a participar en la investigación del caso.

Justificó su decisión por los planes de la Justicia británica de estudiar la causa a puerta cerrada, algo a lo que se opone el diputado ultranacionalista ruso.

"No queda claro cómo uno se puede defender y rebatir argumentos que nadie hará públicos, ni quién valorará la credibilidad de hechos secretos en esas condiciones, cuando ni yo ni la sociedad tendrán conocimiento de ellos", dijo.

Agregó que no tiene idea de "cómo se puede jugar con cartas boca arriba mientras tu rival, que es el Ministerio de Exteriores británico, juega con las cartas boca abajo".

Dijo que los materiales del expediente presentados por la policía británica con respecto al asesinato de Litvinenko tienen como objetivo acusar a Rusia de homicidio y terrorismo con el uso de materiales radiactivos.

"Litvinenko no es (León) Trotski, no es de un nivel como para que los servicios secretos le persigan por todo el mundo con un piolet en las manos", dijo Lugovói en alusión al asesinato en 1940 en México del revolucionario ruso por el español Ramón Mercader.

El Gobierno británico pidió a finales de febrero al juez que tramita el caso que autorice mantener en secreto la información sobre Litvinenko.

La Fiscalía británica señala a Lugovói, también antiguo espía ruso, como el principal sospechoso del asesinato de Litvinenko, caso que causó en su momento un gran revuelo internacional, y exige su extradición.

En 2011, el entonces presidente ruso, Dmitri Medvédev, aseguró al primer ministro del Reino Unido, David Cameron, que Rusia nunca extraditará a un ciudadano nacional, ya que lo prohíbe la Constitución.

El 1 de noviembre de 2006, tras reunirse con Lugovói, Litvinenko cayó enfermo y fue ingresado en un hospital de Londres, donde murió el día 23 de ese mismo mes, debido a las altas dosis en su organismo de polonio 210, una sustancia radiactiva.