Rusia acusa a los "Amigos de Siria" de alentar la toma violenta del poder

"Tanto las decisiones como las declaraciones realizadas en Roma (...) alientan a los extremistas directa y justamente a la toma violenta del poder", afirmó Alexandr Lukashévich, portavoz de la Cancillería rusa.

El diplomático subrayó que, mientras los "Amigos de Siria" realizaban esas declaraciones, "en la comunidad internacional ha cundido la opinión de que la crisis siria no tiene una solución militar".

Rusia insiste en el cese inmediato de la violencia y el inicio de un proceso de diálogo entre los rebeldes y el régimen de Bachar al Asad, según los principios de los acuerdos de Ginebra que contemplan la creación de un Gobierno de transición.

"Estamos convencidos de que precisamente esto permitiría a los sirios lograr su principal objetivo: el desarrollo democrático y pacífico de una Siria unida en interés de todos sus ciudadanos, sin excepción", apuntó.

Los "Amigos de Siria" acordaron ayer en Roma incrementar el apoyo político y económico a la oposición, a la que consideran legítimo representante del pueblo sirio, aunque desestimaron la solicitud de armamento por parte de los rebeldes.

Además, condenaron el suministro de armas al régimen de Damasco, a lo que Moscú respondió ayer que cumplirá a rajatabla los contratos ya suscritos con el país árabe.

Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió ayer a la comunidad internacional de la creciente actividad de los grupos terroristas en Siria tras reunirse con su homólogo francés, François Hollande.

"No se puede permitir que la tragedia siria sea aprovechada para sus propios fines por grupos radicales y el terrorismo internacional", aseveró.

Mientras, Hollande reconoció en una entrevista con la emisora de radio "Eco de Moscú", que Francia, al igual que otros países y a diferencia del Kremlin, aboga por la dimisión de Asad.