Lavrov dice que el derecho internacional no protege la propaganda homosexual

"No tenemos ni un solo compromiso ni universal ni europeo para permitir la propaganda homosexual", señaló en rueda de prensa el titular de la cancillería rusa tras reunirse en Moscú con su homólogo holandés, Frans Timmermans.

Tenemos instrumentos internacionales que pueden dilucidar si es así. Espero que Rusia cumpla con sus compromisos internacionales. Veremos como va este asunto, pero Catherine Ashton (jefa de la diplomacia de la UE), yo y otros ministros europeos pedimos a la Duma no adoptar esa ley", subrayó el jefe de la diplomacia holandesa.

El ministro ruso recordó que los homosexuales pueden actuar con libertad e impunidad después de que el artículo 121 del código penal de la Unión Soviética, que sancionaba con penas de cárcel la sodomía, fuera abolido (en 1993).

"Esto se inscribe en las obligaciones de todos los Estados, no permitir discriminación de ningún signo. Pero no tenemos la obligación de permitir la propaganda, que suele ser, por regla general, muy pero muy agresiva", indicó Lavrov.

Explicó que Rusia no puede permitir esa propaganda "ni siquiera en teoría, porque tenemos nuestros valores morales, nuestras tradiciones históricas, culturales y religiosas, de acuerdo a los cuales vive nuestra sociedad".

"No discriminamos a nadie, pero tampoco queremos una discriminación a la inversa, cuando un grupo de ciudadanos obtiene el derecho a promover de forma agresiva sus valores que no coinciden con los de la mayoría de la sociedad, tratando además de imponerlos a los niños", aseveró el jefe de la diplomacia rusa.

La Duma prohibió a finales del pasado mes de enero la propaganda de la homosexualidad entre los menores de edad, una ley que las minorías sexuales consideran una flagrante violación de su libertad de expresión.

La normativa contempla multas de hasta 5.000 rublos (125 euros) a las personas físicas, hasta 50.000 rublos (1.250 euros) a los funcionarios y hasta 500.000 rublos (12.500 euros) a las personas jurídicas que la infrinjan.

Las organizaciones homosexuales criticaron duramente la ley al considerar que supone una violación de su libertad de expresión y manifestación, y un pretexto para seguir prohibiendo las marchas de orgullo gay, lo que ha sido condenado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La Asociación Internacional de Gais y Lesbianas concedió en 2012 a Rusia y también a Moldavia el dudoso honor de ser los países de Europa donde menos se respetan sus derechos.

El último intento de celebrar una marcha de orgullo gay en mayo de 2011 en la capital rusa desembocó en choques violentos entre activistas homosexuales y ultranacionalistas.