Preso ruso queda en libertad y se une como futbolista al Santiago Morning

Maxim Molokoedov, un ruso de 24 años condenado en Chile por narcotráfico y rehabilitado por el fútbol, ha recobrado gracias a ello su libertad de forma anticipada y ya forma parte de la plantilla del Santiago Morning, de la segunda división local, por toda la temporada 2013.

Desde mediados del año pasado, cuando fue "descubierto" en la cárcel por el exinternacional chileno Frank Lobos, que dirige un programa de rehabilitación de presos a través del deporte, el joven ruso originario de San Petersburgo asistía a los entrenamientos y a los partidos custodiado por gendarmes.

Durante el entrenamiento, además, un representante del Ministerio de Justicia le entregó un decreto que anula una orden de expulsión del país, que se aplica habitualmente a los extranjeros que cumplen condena en Chile.

"Sigo en Chile porque tengo contrato con Santiago Morning. Voy a jugar con ganas no más, ojalá Santiago Morning pueda subir a Primera División", dijo a los periodistas Molokoedov, que en todo caso piensa viajar a su país durante el receso de la temporada de mediados de año para ver a su familia.

"El fútbol me abrió las puertas. Estuve 27 meses encerrado antes de probarme en el "Chago" Morning; desde ese momento todos me empezaron a respetar", dijo, en declaraciones al sitio web del Sindicato de Jugadores.

Formado como jugador en la cantera del Dínamo de su ciudad natal y tras haber jugado en el Pskov 747, de la segunda división rusa en 2009, Molokoedov fue detenido en 2010 en el aeropuerto de Santiago con tras ser descubierto con seis kilos de cocaína ocultos en libros infantiles, durante una escala de un viaje entre Ecuador y España

El ruso, que aprendió en la cárcel a hablar español, aunque lo que domina en realidad es el "coa" (jerga de delincuentes), quiso volver a la prisión una vez más, para despedirse de sus amigos "Cogollo", "Foca", "Juan Rucio", "Pato Siembra" y "Peyuco", entre otros y tomarse con ellos "el último mate canero (carcelario)".

Desde que tomó la senda hacia una nueva vida que le mostró el fútbol, Maxim pasaba sus días de prisión en un módulo especial para presos modelo, al que fue enviado no sólo por su buena conducta, sino también por seguridad, pues en un mundo de delincuentes, su nueva condición desató también envidias y resquemores.

Luis Faúndez, dirigente del Santiago Morning, destacó que Molokoedov, que en 2012 sólo pudo jugar la Copa Chile, por haberse integrado fuera de plazo al equipo, es un centrocampista de "mucho talento", recordando que debutó en un amistoso con el Palestino en el que anotó dos goles y pocos días después cumplió una destacada actuación frente a la Universidad de Chile.

De forma transitoria, mientras encuentra un lugar donde vivir, Molokoedov vivirá en un hotel del sector santiaguino de Providencia de propiedad del presidente del club.

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