Rusia cifra en 660 millones de dólares los daños por corrupción en 2012

Los daños ocasionados al Estado ruso por la corrupción rebasaron los 20.000 millones de rublos (660 millones de dólares) en 2012, según informó hoy la Fiscalía General de Rusia.

Al mismo tiempo, el jefe del Comité de Instrucción (CI) de Rusia, Alexandr Bastrikin, dijo, según la agencia Interfax, que estas cifras no reflejan el verdadero nivel de esa lacra social en Rusia.

"A pesar de que la delincuencia en general haya disminuido en un cuatro por ciento, el número de los crímenes relacionados con la corrupción e investigados por el CI ha aumentado drásticamente", dijo.

Agregó que su cartera ha incoado más de 800 causas penales contra personas de "estatus jurídico especial" como diputados o funcionarios públicos, mientras alrededor de 600 políticos y funcionarios a nivel local ya han sido castigados.

"Entre ellos, 19 diputados de asambleas legislativas regionales, 29 miembros de comisiones electorales, 6 jueces y 100 investigadores (...) de los que 15 son, por desgracia, del CI", dijo Bastrikin.

Estas cifras se difieren de las anunciadas por el CI en diciembre pasado con respecto al año 2012 cuando la cartera estimó en 258 millones de dólares las pérdidas del país por la corrupción.

Las autoridades investigan a varios funcionarios del departamento de bienes de Defensa y de la empresa estatal Oboronservice, acusados de estafar y malversar más de 30 millones de dólares gracias a operaciones ilegales con catorce activos inmobiliarios.

La cascada de investigaciones anticorrupción que se suceden en los últimos meses en Rusia y que implican a las más altas esferas políticas del país no han podido cambiar la percepción de la mayoría de los ciudadanos sobre este mal.

Un tercio de los rusos califica de "endémica" la corrupción en su país y cree imposible erradicar esta mala práctica en Rusia, según una encuesta publicada en diciembre por el Centro Levada.

La mayoría de los rusos, un 60 %, califica las últimas detenciones y escándalos de corrupción como una puesta en escena para desviar la atención de los problemas reales de la economía