Rusia aprueba ley que prohíbe fumar en escuelas, trabajo y transporte público

La Duma o Cámara de diputados rusa aprobó hoy una restrictiva ley antitabaco que prohíbe fumar a partir del 1 de junio próximo en instituciones educativas, centros de salud, edificios estatales, lugares de trabajo y el transporte público.

La nueva ley antitabaco es una iniciativa del primer ministro, Dmitri Medvédev, y recibió de inmediato el apoyo del jefe sanitario ruso, Guennadi Oníschenko, muy aficionado a las prohibiciones de los hábitos que perjudican a la salud.

"Este día pasará a la historia del Estado ruso como el día en que se dio un enorme, importante y sistémico paso en favor del protección de la salud de la población", dijo Oníschenko.

A partir de junio, estará prohibido fumar en escuelas y universidades, instituciones culturales y juveniles, patios infantiles, instalaciones deportivas, edificios que alberguen órganos estatales y hospitales.

En cuanto a las oficinas y lugares de trabajo, sólo se permitirá fumar en lugares especialmente habilitados para ello, pero no en los ascensores o escaleras.

Tampoco se podrá fumar en el metropolitano, las estaciones de transporte, aeropuertos, paradas de autobús, trolebús y tranvía, y gasolineras, pero sí en coches particulares.

La ley estipula que un año más tarde, desde el 1 de junio de 2014, tampoco se podrá consumir tabaco en restaurantes, cafés, hoteles, tiendas, centros comerciales, aviones, y trenes y barcos de largo recorrido.

A partir de esa fecha, también se prohibirá la venta de tabaco a menores de edad y se limitará su venta a tiendas y pabellones, es decir, ya no se podrán comprar cigarrillos en los tradicionales quioscos.

Además, se prohibirá a las tabacaleras patrocinar loterías y festivales y quedará totalmente proscrita toda publicidad del tabaco, inclusive en internet.

Oníschenko, que cifró en más del 60 por ciento a los hombres y en más del 20 por ciento a las mujeres que fuman, aseguró que 400.000 rusos mueren cada año por afecciones relacionadas con el tabaquismo.

El jefe sanitario criticó a la "mafia del tabaco" por intentar manipular a la opinión pública contra la nueva ley, cuyos efectos, según los expertos, sólo se harán notar dentro de 5-7 años.

"El volumen de producción, 400.000 millones de cigarrillos al año, es una cifra desorbitada para Rusia. Por cierto, los cigarrillos se producen a partir de una materia prima desconocida", señaló.

Y recordó que "Rusia no produce ni una planta tabaco en su territorio".

Según el Ministerio de Sanidad, la ley permitirá reducir para 2010 el porcentaje de rusos que fuma desde el actual 39 por ciento al 25 por ciento.

Mientras, los críticos con la nueva ley llamaron a respetar también los derechos de los fumadores y no convertirlos en chivo expiatorio de los problemas sanitarios nacionales.

En concreto, llamaron a tener en cuenta las condiciones climatológicas de Rusia, ya que obligar a salir a fumar a aire libre a un trabajador puede disparar las enfermedades respiratorias durante el crudo invierno.

El Senado ya adelantó que aprobará la próxima semana la ley, que podría ser promulgada por el presidente, Vladímir Putin, antes de que termine el mes

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