Coronel ruso condenado a 13 años de cárcel por organizar una rebelión armada

Kvachkov, que dirigía una especie de milicia popular clandestina, fue acusado también de actividades terroristas y de almacenamiento ilegal de armas por el Tribunal Municipal de Moscú, según las agencias locales.

Según el fallo, Kvachkov se reunió con representantes de la oposición para que participaran en diferentes ciudades del país en una sublevación armada.

El condenado, que fue declarado mentalmente sano tras un análisis psiquiátrico, fue detenido en diciembre de 2010 por el Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).

Kvachkov, que fue galardonado en numerosas ocasiones durante su carrera, se declara inocente y asegura que las milicias que encabezaba únicamente organizaban ejercicios para estar preparados en caso de guerra, aunque durante el proceso defendió su "derecho a la sublevación".

Según la Fiscalía, Kvachkov creó una estructura armada para hacerse con el poder por medio de la violencia, primero en una ciudad rusa, donde asaltarían las sedes del FSB y los ministerios de Interior y Emergencias, y después en la capital.

Esa estructura integraría a militares y miembros de las fuerzas de seguridad retirados, expulsados o activos descontentos con la situación en el país.

El plan consistía en repartir entre la población civil las armas incautadas y avanzar hacia Moscú a bordo de tanques y blindados requisados en las guarniciones militares de la ciudad en cuestión.

Según el código penal ruso, la máxima pena por rebelión armada es de 20 años de cárcel, pero dado que el condenado no llevó a feliz término sus planes, el fiscal pidió 14 años contra Kvachkov.

El coronel retirado había sido detenido por primera vez en marzo de 2005 por atentar supuestamente contra la vida del padre de las privatizaciones postsoviéticas, Anatoli Chubais, pero después fue puesto en libertad.

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