Rusia saluda el nombramiento de Kerry como nuevo secretario de Estado de EEUU

Rusia saludó hoy el nombramiento de John Kerry como nuevo secretario de Estado norteamericano en sustitución de Hillary Clinton, que coincide con el reciente empeoramiento de las relaciones entre Washington y Moscú.

El senador ruso resaltó que "Kerry también jugó un papel importante en el desarrollo del 'reinicio' y en la ratificación del tratado START" de reducción de arsenales nucleares suscrito en Praga en abril de 2009.

"Él no es prorruso, sino un político sensato. Su nombramiento como jefe de la diplomacia de EEUU ampliará considerablemente el agenda de negociaciones en nuestras relaciones, y tenemos de qué hablar", agregó.

Marguélov subrayó que "es fácil trabajar" con Kerry, ya que "es una persona seria en lo que se refiere al cumplimiento de los acuerdos y a los detalles".

"Él mantiene buenas relaciones con la Embajada rusa en Washington, con el Senado y, en particular, con nuestro comité", indicó.

La insistencia de Obama de seguir adelante con el despliegue del escudo antimisiles en Europa y el apoyo de Clinton a las protestas antigubernamentales que estallaron en Rusia en diciembre de 2011 enturbiaron las relaciones entre ambas potencias.

Las tensiones se han disparado desde que Vladímir Putin regresara en mayo pasado al Kremlin en sustitución de Dmitri Medvédev, actual primer ministro e impulsor, junto con el presidente de EEUU, del "reinicio" de las relaciones entre Moscú y Washington.

La exsecretaria de Estado aseguró anoche tras dejar el cargo que EEUU debe cooperar con Rusia, pero también debe expresar claramente "si es necesario" su opinión en relación a los asuntos más controvertidos.

Así, Clinton tachó de "terrible" la decisión rusa de prohibir las adopciones de niños rusos por padres norteamericanos y arremetió contra el cierre en territorio ruso de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Además, criticó a Rusia por ponerse del lado del líder sirio, Bachar al Asad, cuando la comunidad internacional tenía la oportunidad de aislar al régimen de Damasco con sanciones políticas y económicas