Un esquimal en Moscú

Rostislav es un chukchi, procedente de la norteña y fría región de Chukotka, que llegó a la capital rusa procedente de una aldea pequeña, Yanranái, situada 11.000 kilómetros al noreste de Moscú.

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A pocos kilómetros de Moscú hay un lugar donde cualquier persona puede comprobar como es el estilo de vida de un chukchi. En el parque temático “Tierra del husky” se puede participar en los rituales de los chukchis con un chamán, beber un té curativo o recorrer los campos nevados en un trineo de perros. Los chukchi, el pueblo indígena de Chukotka, tienen vínculos con los esquimales de América del Norte, y tienen constumbres y rituales parecidos.

Rostislav es un chukchi que llegó a la capital rusa procedente de la aldea de Yanranái, 11.000 kilómetros al noreste de Moscú. Nació en una familia de pastores y cazadores y fue entrenado para ser uno de ellos. Pero a los 18 años dejó su pueblo y se unió a un grupo de danza folklórica en Anádir, la capital de Chukotka. Durante los últimos siete años Rostislav ha estado trabajando en el parque temático, donde familiariza a los visitantes con la cultura de los chukchi.

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