Museo Ruso: el arte nacional en 40.000 objetos

El Museo Ruso alberga una de las mayores colecciones de arte ruso del mundo. Posee 400.000 obras de pintura, escultura y artes decorativas, repartidas por cuatro palacios en San Petersburgo (Mijáilovski, Mramorni, Stroganovski y el Castillo de Inzhenerni), y el Jardín de Verano.

El Museo Ruso alberga una de las mayores colecciones de arte ruso del mundo. Posee 400.000 obras de pintura, escultura y artes decorativas, repartidas por cuatro palacios en San Petersburgo (Mijáilovski, Mramorni, Stroganovski y el Castillo de Inzhenerni), y el Jardín de Verano.

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Obras de tanto renombre mundial como "Los últimos días de Pompeya" de Briullov, "Los estibadores del Volga" de Repin o "Caballero en un cruce de caminos" de Vasnetsov, están expuestas aquí. Y junto a ellas cuelgan obras famosas de Serov y Bakst, Malevich y Petrov-Vodkin. La colección del museo es una especie de enciclopedia de todas las etapas en el desarrollo del arte ruso: todos los géneros, tendencias y escuelas desde el s. X hasta el día de hoy.
Aunque tardó mucho más tiempo en aparecer un museo de arte nacional en San Petersburgo que en Moscú, este adquirió inmediatamente un estatus nacional y una sede permanente dentro de uno de los mejores palacios de la ciudad.
La idea original del zar Alejando III era que representara visualmente la idea de Rusia. En palabras de la "comunidad progresista" su objetivo era mostrar la excepcional contribución del arte ruso a la cultura mundial.
De acuerdo con el plan inicial, la exposición debía constar de tres partes: una dedicada a la vida del emperador reinante, otra de etnografía y oficios y una última de bellas artes. Sin embargo, la primera perdió pronto relevancia, la segunda quedó asignada a un museo separado, mientras que el Museo Ruso del zar Alejandro III comenzó a complementar su colección no solo con pinturas y esculturas, sino con obras maestras de la arquitectura de diferentes épocas.
En sus inicios en 1895, la exposición estaba formada por obras de la colección ya existente del Hermitage, así como por colecciones de arte donadas al museo por la princesa Tenisheva y el príncipe Lobanov-Rostovski, dos famosos coleccionistas de arte ruso.
En 1917, el museo no se libró del destino de las calles, palacios y otros centros municipales de San Petersburgo: toda mención a los zares fue retirada y el nombre quedó reducido a tan solo dos palabras: "Museo Ruso". Por extraño que parezca, esta transformación social tan solo sirvió para aumentar la colección.
Dos años después de la revolución de octubre el museo abrió el Ala Benoit, llamada así en honor al director y arquitecto Leonti Pavlovich Benoit. Concebido entre 1910-1912 como un pabellón para exposiciones temporales, en 1932 el ala se convirtió en la sección de arte moderno del Museo Ruso.
El bloqueo de Leningrado, que amenazó con asfixiar a toda la ciudad no perdonó al Museo Ruso. Pero gracias a los esfuerzos de un puñado de empleados la colección se mantuvo prácticamente intacta. La parte más valiosa de la colección fue evacuada a Perm. La parte de la colección que se quedó en la ciudad fue escondida en los sótanos y almacenes del museo, mientras que la serie de esculturas "Anna Ioannovna con un niño negro" fue enterrada en el patio.
Cada edificio del Museo Estatal Ruso es una reliquia viva. El Palacio Stroganov, de estilo barroco, muestra interiores reconstruidos durante el reinado de Isabel. El austero Palacio de Mármol, construido durante el reinado de Catalina II, alberga las exposiciones de arte moderno.
El Castillo de Inzhenerni (Castillo del ingeniero), una fortaleza protegida por un foso y los ríos Moika y Fontanka, está principalmente dedicado a la época del zar Pablo I y es famoso por su auditorio. El singular Jardín de Verano, que fue reabierto después de las obras de renovación en la primavera de 2012, es una prueba más de que la naturaleza enmarcada por arquitectos y escultores de talento puede convertirse en una construcción tan magnífica como el frío mármol y el granito.
Durante sus más de cien años de historia, el museo se ha convertido en un vasto complejo sin rival en Rusia. Es al mismo tiempo una colección de arte, un famoso centro de restauración y un instituto de investigación.
El archivo de la biblioteca del museo contiene aproximadamente 170.000 obras impresas. Cada año, varias colecciones van de gira por los museos del mundo y a cambio el Museo Ruso abre sus puertas a unas 50 exposiciones temporales.