Las citas más brillantes de Vitali Churkin

Vitali Churkin.
Vitali Churkin. / Getty Images
Tras diez años trabajando en la ONU, el embajador de Rusia falleció el 20 de febrero. Vitali Churkin será recordado por muchas de sus importantes –y en ocasiones severas– declaraciones.

Vitali Churkin, representante permanente de Rusia ante la ONU, falleció en Nueva York el 20 de febrero a causa de un infarto. Numerosos países han mostrado sus condolencias además de Rusia. El presidente Putin se ha puesto en contacto con la familia del embajador y la representante del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, calificaba a Churkin como “un gran diplomático y un hombre muy cercano”. Diplomáticos de todo el mundo han expresado su pésame por el fallecimiento de Churkin.

La embajadora de EE UU ante la ONU Samantha Power escribía estas palabras sobre Churkin: “era un maestro de la diplomacia y un hombre profundamente bondadoso que hizo todo lo que pudo para superar las diferencias entre EE UU y Rusia”. El representante permanente de Gran Bretaña, Matthew Rycroft, lo llamaba “un gigante diplomático y una persona maravillosa”. Sin embargo, en la tribuna del Consejo de Seguridad de la ONU estas buenas relaciones de Churkin con sus homólogos occidentales no siempre fueron tan evidentes: a la hora de defender la postura de Moscú el diplomático hablaba clara y duramente.

“Como si fuera la madre Teresa”

Respondiendo en diciembre a las críticas de Samantha Power, que acusaba al régimen sirio y a Rusia de la muerte de población civil en Alepo, Churkin declaró: “La embajadora de EE UU construyó su discurso como si ella fuera la madre Teresa. ¡Recuerde a qué país representa! ¡Recuerde el historial de su país! Y entonces atrévase a juzgar desde una posición de superioridad moral o de otro tipo. En mi opinión, solo la historia y Dios dirán quién tiene la culpa de qué”.

La ONU no es una iglesia ni un teatro

Tras el inicio de la guerra civil en Siria, Churkin tuvo que responder frecuentemente a las críticas de sus compañeros. Por ejemplo, en octubre del año pasado el secretario general adjunto de la ONU de Asuntos Humanitarios, Stephen O'Brien, describiendo la situación en Alepo (de la que los países occidentales culpaban a Rusia), citó unos versos del poeta medieval Robert Burns. La respuesta de Churkin no se hizo esperar: “Si necesitáramos un sermón iríamos a la iglesia y si quisiéramos oír versos iríamos al teatro. Del secretariado de la ONU se espera un análisis objetivo de lo que sucede. Usted no lo ha sabido hacer”.

Los pecados en Oriente Próximo

Churkin recordó a menudo a sus homólogos occidentales que, según Moscú, estos no eran objetivos en sus acusaciones a Rusia, a la que culpaban de la muerte de población civil en Siria, mientras que estos mismos países tenían la misma culpa. En octubre recordó que las tropas de la coalición internacional realizaban ataques aéreos contra la población civil. “De modo que, estimados colegas, muchos deberán rezar por el perdón de sus pecados en Siria, en Irak y en muchas otras situaciones que todos conocemos”, declaró entonces Churkin.

Crimea y las Malvinas

Como otros políticos rusos, Churkin apoyaba la idea de que Crimea, que volvió a formar parte de Rusia en 2014, era parte inalienable de su territorio. Respondiendo en febrero de este año a los llamamientos a la devolución de la península a Ucrania de los embajadores de Gran Bretaña y EE UU, el diplomático ruso dijo: “En la Constitución de EE UU aparecen las magníficas palabras ‘Nosotros, el pueblo’. El pueblo de Crimea expresó su firme voluntad en un referéndum (el 16 de marzo de 2014). El 93 % de la población votó a favor de la anexión a Rusia”. Churkin propuso al embajador de Gran Bretaña “devolver las islas Malvinas o Gibraltar”, así como otras adquisiciones territoriales antes de dar lecciones a Rusia.

Thomas Jefferson en Ucrania

Además de Siria, otro tema importante de las disputad en el Consejo de Seguridad de la ONU era la situación en Ucrania. En abril de 2014, debatiendo sobre el procedimiento del cambio de gobierno en Ucrania (el presidente Víktor Yanukóvich fue apartado debido a un golpe de Estado), Churkin hizo unas irónicas declaraciones sobre el optimismo de sus homólogos occidentales: “Por alguna razón, algunos de nuestros colegas occidentales piensan que si un golpe de Estado está mejor armado, los demócratas llegarán sin duda al poder. Definitivamente, Thomas Jefferson debe dirigir todo este asunto”.

El tiro por la culata

Comentando en septiembre de 2015 la decisión de Washington de expedir un visado con limitaciones a la portavoz del Consejo de la Federación, Valentina Matvienko (que figura en las listas de sanciones estadounidenses) para visitar la sede de la ONU en Nueva York, Churkin declaró que EE UU se aprovechaba de sus privilegios como país anfitrión y que dañaba su propia imagen. “Desde el punto de vista propagandístico, les ha salido el tiro por la culata tomando esta decisión”, señaló el embajador ruso.

La zona de confort

En 2014 la presentadora de la CNN Christiane Amanpour acusó al representante permanente de Rusia de haberse negado a darle una entrevista para no salir de su “zona de confort” y tener que responder a preguntas desagradables. Churkin le respondió en una carta abierta: “Yo comparecí en la Catedral Nacional de Washington en 1983 dos semanas después de que fuera derribado un avión de pasajeros surcoreano (por parte de una caza soviético, por error) y más tarde testifiqué ante el Congreso de EE UU en mayo de 1986 tras el desastre de la central nuclear de Chernóbil, así que sé perfectamente lo que significa 'salir de la zona de confort”.