Berlín renueva su doctrina de seguridad y se aleja de Moscú

Ursula von der Leyen, ministra de Defensa de Alemania.

Ursula von der Leyen, ministra de Defensa de Alemania.

DPA / Vostock-photo
Alemania se acerca a posturas más atlantistas, según lo que se ha podido saber de la nueva edición de su doctrina de seguridad. Berlín es un importante socio para Moscú de modo que la noticia ha sido "decepcionante y preocupante".

Los ministros alemanes preparan una nueva edición del Libro Blanco, la doctrina oficial de seguridad, según informó el periódico Die Welt el pasado 4 de junio. El documento establece que Rusia ya no es "un socio prioritario", tal y como aparecía en la edición del 2006, sino que se ha convertido en un rival.

El cambio se debe a "la violencia por asegurar sus intereses" en Crimea y en el Este de Ucrania, las "violaciones de la ley internacional" y "el cambio unilateral de fronteras". "Sin un cambio fundamental de su deriva, Rusia será un reto para la seguridad de nuestro continente en el futuro próximo", se dice en el documento.

“Decepción y preocupación” en Rusia

El Kremlin ha tomado nota de la información y ha declarado su "decepción y preocupación". "Esta posición puede llevar a algún tipo de acciones de confrontación, que no ayudarán a promover la cooperación ni la confianza mutuas", declaró el jefe de prensa, Dmitri Peskov.

Las relaciones con Alemania son muy importantes para Rusia y según algunos expertos han sido esenciales desde finales de los años 90.

Sin embargo, desde Alemania se pide que no se saquen conclusiones aceleradas. El embajador en Rusia, Rüdiger von Fritsch, subrayó que el Libro Blanco todavía no se ha publicado. "No prestemos atención a la propaganda", dijo el embajador, sin concretar a qué propaganda se refería. La ministra de Defensa Ursula von der Leyen fue más concreta. La nueva doctrina no habla de "rivales" o "enemigos" sino de "un reto".

Un giro atlantista

Los expertos rusos también piden que no se dramatice el informe. Vladislav Bélov, del Centro de Estudios Alemanes del Instituto de Europa apuntó que el documento no hablaba de un nuevo enemigo sino de un competidor. Es más, el experto une las evaluaciones del documento exclusivamente con el deseo del Ministerio de Defensa alemán por aumentar su partida presupuestaria debido a "la amenaza rusa". Aunque admite que la relación entre Rusia y Alemania está cambiando. Ahora Berlín percibe a Moscú más como un reto que como un socio.

Debido a la importancia del documento en relación a "las evaluaciones con reclamo de significación estratégica”, el Libro Blanco es una muestra del cambio de Berlín hacia una posición más atlantista, y de mayor acercamiento a EE UU, cree Fiódor Lukiánov del Consejo de Relaciones Internacionales. Sin embargo, esta decisión, que conllevará más tensión con Moscú no ha finalizado todavía. Según Lukiánov, los políticos alemanes discuten todavía acerca de la dirección estratégica que debería tomar el país.

Asegurar el liderazgo alemán

Para Seguéi Karagánov, del Consejo de Politica Exterior y de Defensa, la situación es similar. Una parte del establishment alemán, aliada con Angela Merkel, "quiere relaciones más tirantes con Rusia y un mayor alineamiento con los EE UU". Tratan de empujar a los europeos hacia "una estructura de confrontación militar en Europa". Aunque los objetivos de Berlín respecto a Moscú son todavía más ambiciosos.

Alemania utiliza situación con Moscú para "dirigir las antagónicas energías internas; es una manera de asegurar el liderazgo de Alemania en una UE cada vez más debilitada y en una situación de crisis migratoria y económica".

Lukiánov cree que no deberíamos esperar ninguna consecuencia práctica en el futuro próximo. "El Libro Blanco no es una directiva dirigida a la acción sino una guía general. Sin embargo, es posible que el futuro Berlín tenga un papel más activo en la OTAN, y que fortalezca su potencial militar y con la Alianza, en general. Alemania utilizará la carta rusa para resurgir como un poder militar, que perdió tras la derrota de 1945”

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