¿Cómo luchan los servicios secretos rusos contra el Estado Islámico?

Zuma\TASS
En febrero los servicios de seguridad rusos han realizado dos operaciones contra grupos vinculados al Estado Islámico. RBTH habla con expertos y analistas que explican la clave de esta lucha.

El FSB comunicó el pasado 18 de febrero la detención en la región de Moscú de 14 personas pertenecientes a un "grupo internacional", dedicado a la preparación de documentos para personas con intención de viajar a Siria y unirse al Estado Islámico. Diez días antes, en Ekaterimburgo, ciudad situada en los Urales detuvieron a siete ciudadanos de Rusia y los países de la CEI por sospechas en la preparación de atentados en diversas ciudades de Rusia. Los servicios de seguridad encontraron armas y explosivos.

Según los expertos consultados por RBTH, estas operaciones son, en primer lugar, una muestra del buen trabajo de los servicios de inteligencia. Según Iván Konoválov, director del Centro de Coyuntura Estratégica, en los últimos años "han acumulado gran experiencia para poder luchar contra el Estado Islámico". "Prácticamente desde la caída de la URSS, el país, y más concretamente, nuestras estructuras de seguridad han estado en situación de guerra, han tenido que desempeñar continuamente tareas especiales", declara a RBTH, al referirse a la lucha contra el extremismo de las regiones del Cáucaso Norte.

Al mismo tiempo, estas operaciones son una muestra de la actividad de miembros del Estado Islámico en Rusia. Para Serguéi Goncharov, presidente de la asociación de veteranos del grupo Alfa, la unidad antiterrorista del FSB, los últimos arrestos evidencian que "el Estado Islámico está muy activo en el territorio de Rusia". Aunque resulta difícil medir cuál es el ámbito real de esta red.

A mediados de diciembre el FSB comunicó que sospechan que hay 2.900 personas de ciudadanía rusa con vínculos al Estado Islámico. Cerca de 200 han muerto en la guerra y 214 han vuelto a Rusia. Además, hay 1.000 personas procesadas por sospechas de haber participado en actos de guerra en el extranjero.

Los expertos señalan que el método básico para luchar contra el Estado Islámico, y que hasta ahora ha sido efectivo es el trabajo de inteligencia. Los servicios secretos tratan de llegar de diferentes maneras hasta los miembros del Estado Islámico que operan en Rusia y utilizan para ello cualquier tipo de información conocida sobre ellos.

Además, los agentes tratan de privar a las estructuras del Estado Islámico en Rusia de apoyo financiero. Fuentes del FSB explican que controlan a 1.600 personas y varias compañías en relación al apoyo material al ISIS.

estado islámicoLa estudiante Varvara Karaúlova, supuestamente reclutada por el Estado Islámico, antes de entrar al juzgado.

Alexander Mijáilov, director del servicio de prensa del FSB en los años 90, explica que en relación a la falsificación de documentos, no descarta que haya involucrados funcionarios corruptos así como miembros de las fuerzas de seguridad. Estas personas que han dado cobertura a estos grupos pueden ser detenidas. Según sus palabras se "dio un golpe certero en el mismo centro" de esta estructura, ya que se encontró un listado de personas que se supone pueden preparar documentación falsa.

En relación a la operación llevada a cabo en Ekaterimburgo, Iván Konovalov, se refirió al hecho de que los extremistas hayan escogido precisamente esta ciudad, situada en la frontera entre la parte europea y asiática de Rusia. Es una muestra de que los terroristas "pueden aparecer donde quieran". En ese sentido, el experto señala que tratan de encontrar los puntos débiles de los servicios secretos rusos.

Serguéi Golovanov recuerda que ahora el Estado Islámico tiene más interés en actuar en Rusia, sobre todo desde que Rusia le declarara la guerra abiertamente. El Comité Antiterrorista explicó que el Daesh cuenta con unidades especiales para preparar atentados en Rusia y en Europa.

Básicamente consiste de personas procedentes del Cáucaso Norte. Esta dirigido por un tal Ahmed Chetáev, apodado "El manco". Konovalov cree que la creación de este tipo de grupos corresponde a "los métodos normales de cualquier ejército o servicios secretos".

El Estado Islámico necesita personas que conozcan la lengua y las costumbres locales. "Estamos en guerra contra un enemigo fuerte y artero", señala el experto.

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