Presentes y ausentes en el Desfile de la Victoria

¿Por qué no fueron a Moscú los líderes europeos y sí los mandatarios de los BRICS? Fuente: AP

¿Por qué no fueron a Moscú los líderes europeos y sí los mandatarios de los BRICS? Fuente: AP

El 9 de mayo se celebró en Moscú el desfile en memoria del 70 aniversario de la victoria en la Segunda Guerra Mundial. Destacaron la presencia del presidente chino, Xi Jinping y las ausencias de los mandatarios europeos.

Rusia invitó a la ceremonia —que este año adquirió una escala sin precedentes — a los líderes de 68 países y a las principales organizaciones internacionales.

Sin embargo, la lista de asistentes se fue acortando a medida que se acercaba el día y los invitados justificaban su negativa bien por la postura de Rusia con respecto al conflicto de Ucrania, bien por tener otros compromisos para ese día.

Finalmente, el 9 de mayo asistieron a la Plaza Roja 21 mandatarios, entre los que destacan los socios de Rusia en el grupo BRICS y la mayoría de los líderes de las antiguas repúblicas soviéticas, además del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Estuvo también el cubano Raúl Castro.

Casi todos los líderes de los países de la UE, así como el de los EE UU, enviaron en su lugar a un representante. Solo quebrantó el consenso europeo el presidente de la República Checa, Milos Zeman, quien acudió al desfile contra todo pronóstico, pues previamente se había anunciado que debía asistir a unas negociaciones ese día.  

Boicot europeo

Las fuentes consultadas por RBTH consideran la ausencia en el desfile de los líderes extranjeros un claro gesto político. Es más, algunos países ni siquiera lo ocultaron y citaron la crisis de Ucrania y la anexión de Crimea como los motivos oficiales de su negativa.

“Se está desencadenando una guerra híbrida contra Rusia y este boicot forma parte de ella, igual que la guerra de sanciones o la guerra informativa”, opina Serguéi Márkov, director del Instituto de Estudios Políticos, cercano al Kremlin. En su opinión, el 9 de mayo subieron al estrado en Moscú los líderes ‘independientes de Washington’, mientras que sus aliados o quienes ‘temen desobedecer a la Casa Blanca’ ignoraron la celebración. 

También alegaron tener compromisos para ese día la canciller alemana, Angela Merkel (quien, por otro lado, viajó a Moscú el 10 de mayo para encontrarse con Vladímir Putin), el presidente de Francia, François Hollande, y el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko.

De los miembros de la UE, también el primer ministro griego, Alexis Tsipras, tenía intención de asistir al encuentro (así se lo confirmó a Vladímir Putin en febrero), pero un par de días antes de la ceremonia anunció que no acudiría. “No es de extrañar. El primer ministro griego está sometido a una gran presión por parte de Europa y, puesto que Grecia se mantiene actualmente gracias al apoyo de la UE, a Tsipras no le quedaba mucha opción”, declaró en una entrevista a RBTH el director del Instituto Internacional de Estudios Políticos y Humanitarios, Viacheslav Igrunov.

Resulta significativo que el presidente de la República Checa también haya experimentado problemas, y es que, según el experto, “el parlamento checo quería impedir que acudiese a la cita, y ello a pesar de que se habló del importante papel que desempeñó Rusia en la liberación de Europa y de que esta debería participar en la celebración”.

Desfile de amigos

Como resultado, según el decano de la facultad de Economía y Política Mundial de la Escuela Superior de Economía de Moscú, Serguéi Karaganov, la lista de asistentes reflejó la necesidad de Rusia de cambiar el centro de sus relaciones políticas y económicas a Asia, algo que ya se está discutiendo desde hace tiempo.

“A juzgar por la composición del estrado, queda claro que el proceso de educación de nuestros socios occidentales sigue en marcha y que esta confrontación no hace sino contribuir al "giro asiático”, opina el experto.

No deja de ser relevante que, durante el desfile, a la derecha de Vladímir Putin estuviera sentado el presidente de China, Xi Jinping. “Actualmente, Pekín es un actor muy importante a nivel global; quizás el más importante. Y la cooperación entre Rusia y China es la única alternativa a un acercamiento más estrecho con Occidente, que parece no llegar nunca”, afirma Irgunov.

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El desfile del Día de la Victoria conmemora el 70º aniversario de la derrota de la Alemania nazi.

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