La crisis del Yemen no amenaza el suministro de petróleo

Los acontecimientos en el país árabe y los bombardeos de Arabia Saudí abren un nuevo foco de desestabilización en la zona. Rusia pide diálogo a las partes. Fuente: Reuters

Los acontecimientos en el país árabe y los bombardeos de Arabia Saudí abren un nuevo foco de desestabilización en la zona. Rusia pide diálogo a las partes. Fuente: Reuters

Los expertos rusos consideran que se trata de un conflicto interno y no de un episodio más de la confrontación entre chiitas y sunnitas, tal y como señalan los saudíes.

Leonid Isáiev, de la Alta Escuela de Economía, declaró que las declaraciones de Riad acerca de una toma del poder por parte de los chiitas en Yemén, con ayuda de Teherán, no era más que propaganda.

"La responsabilidad por la situación en Yemen no es de Teherán, ni del antiguo presidente Hadi. Él ha sido débil y no ha cumplido sus obligacios. Durante su mandato aumentó la corrupción, la burocracia y la malversación de fondos. Empujó hacia el norte del país a todas las fuerzas políticas que se oponían a él. Y tras pedir apoyo militar a Arabia Saudí, incluso en el sur dejaron de apoyarlo. Está en bancarrota política y ya no puede volver a Yemen", subrayó.

El experto independiente Andréi Stepanov cree que en realidad el gobierno saudí teme que Irán lo rodee. "Esta paranoia aumentó después de que en 2001 los estadounidenses se rindieron ante Mubarak y ahora han abierto el diálogo con el presidente iraní, Rohaní. Junto con la propaganda, Riad se ha lanzado a crear un bloque y empezar la campaña de guerra".

En palabras de Stepanov, el papel de Irán en los sucesos de Yemen se ha exagerado mucho: "El conflicto en Yemen es interno. En un contexto de colapso del Estado han aparecido los hutíes.  Han contado con el apoyo de una gran parte de la tribu zaidí, una parte importante del ejército. También reciben apoyo de una parte de los estratos medios de las ciudades. No son solamente extremistas. Tienen un apoyo importante en el norte y el centro del país".

El diplomático ruso Oleg Peresipki también cree que Irán siente cercanía por esta facción chiita, pero no cree que el país persa haya organizado la crisis. "Los iraníes tienen ya numerosos problemas en Siria e Irak", declaró.

Los expertos rusos consultados no creen que la intervención militar se deba a una amenaza a la navegación en el estrecho de Bab el Mandeb, un lugar estratégico por el que transitan más de 43 millones de barriles de petróleo al día. Más bien consideran que esto es una excusa para justificar el uso de la fuerza.

Para Leonid Isáev los Huthis no tiene capacidad militar como para interrumpir el transporte de tanques de petróleo. "Es descabellado. No se hablado de que los hutíes puedan cerrar el estrecho de Bab el Mandeb. Este argumento es para atraer aliados, concretamente Egipto, para quien los ingresos del Canal de Suez son muy importantes".

Oleg Perskipkin recordó que los Huthis no son terroristas, que para ellos Al- Qaeda y el Estado Islámico son sus enemigos.

No hay una solución militar a la crisis yemenita, ya que una operación terrestre conlleva grandes pérdidas y en el propio país no hay fuerzas preparadas como para oponerse a los hutíes. De modo que las negociaciones son prácticamente inevitables.

Isáev declara que los bombardeos no ayudan a Riad y sus aliados a destruir a los hutíes. "Con los ataques aéreos Arabia Saudí pretendía crear una escisión en la sociedad. Pero ha ocurrido lo contrario,  se han unido frente a un enemigo común".

Stepanov agrega que mientras haya un plan militar, la situación en Yemen se enfrenta a un callejón sin salida: "Los bombardeos solo pueden ralentizar el avance de los hutíes, pero al mismo tiempo estos no tienen recursos para gobernar el país. No controlan las fuentes básicas de ingresos: la exportación de hidrocarburos y el puerto de Adén, y no se puede contar con que vayan a recibir ayuda de las monarquías del Golfo Pérsico".

Todo esto significa que tras la campaña aérea comenzarán las consultas políticas.

En respuesta a RBTH, Oleg Peresipkin subrayó que Rusia no debería involucrarse en los sucesos de  Yemen mientras se trate de un conflicto interno. "Hay que promover el papel de la Liga Árabe y Egipto. Los egipcios podrían desempeñar el papel positivo e incluso convertirse en un contrapeso a Arabia Saudí", cree.

Adréi Stepanov también considera inconveniente la implicación rusa en este conflicto, a pesar de la larga relación de amistad con Yemen. "Se necesita una figura local. Omar podría ser el mediador. El sultán Qabos mantiene buenas relaciones con todas la partes del conflicto".

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