Arquitecto español empieza la reconstrucción de Crimea

El español Manuel Núñez Yanovski, que construyó la escuela de negocios ESADE y el complejo innovador Teatre Lliure en Barcelona así como muchas otras obras por todo el mundo, construye un centro de estudios y producción para arquitectos y constructores en Sebastopol. Crimea resulta un lugar interesante para invertir en la arquitectura ya que la renovación de la imagen actual de la península requiere mucho trabajo. RBTH averigua qué piensa el español de la arquitectura moscovita, la integridad de las ciudades y el potencial de Crimea.

Manuel Núñez Yanovski, hijo de un republicano español y una mujer rusa, nació en 1942 en Samarkanda (Uzbekistán) y creció en Odessa. Es cofundador de la empresa SADE que cuenta con oficinas en París y Barcelona. Ha realizado proyectos en Francia, Alemania, España, Bélgica, Holanda, Argelia y otros países. Entre sus obras más destacadas están la Arena Picasso en Noisy-le-Grand (Francia), un edificio de la Comisaría de París, el Instituto ESADE y el complejo innovador Teatre Lliure en Barcelona. Fuente: krymedia.ru

 

¿mo piensa cambiar Crimea?

El verano pasado vi en qué estado se encontraba Crimea: las ciudades, como en todos los lugares en Rusia, han sido afeadas por las “jrushovkas” (edificios de departamentos prefabricados construidos en la época de Nikita Jruschov, en los años 60).

Las aldeas recuerdan a las favelas brasileñas donde las casas se construyen sin orden. Estuve alojado en Gurzuf [al sur de la península], viajé por los alrededores y vi como encima de los tejados se construyen habitaciones que después se alquilan a los turistas.

Me gustaría reconstruir lo que supone la propia industria de la construcción. No quiero que sigan construyendo viviendas como si fueran barcos, sino que se empiecen a levantar casas donde la gente quiera vivir. Con este fin, estamos construyendo una planta para la producción de estructuras de hormigón armado y hormigón de color, así como un centro de formación. Gracias a esto podremos disminuir el coste de las viviendas y diversificarlas.

Es por aquí por donde voy a empezar. 

¿Cómo valora la arquitectura moscovita?

Dentro del tercer anillo [la capital rusa está construida de manera radial], Moscú recuerda aquella ciudad que creó Iósif Stalin antes de la Segunda Guerra Mundial. Él dio a la ciudad las medidas que se merece una gran capital. Los arquitectos de aquella época tenían una visión clara de Moscú como ciudad y como capital: las calles, como rayos, se dispersaban del Kremlin en distintas direcciones; la ciudad quedó rodeada por los siete rascacielos. Esto permite hacerse una imagen de la ciudad. Pero si esta imagen clara se pierde, entonces la cultura y la religión se contradicen.

Hoy Moscú es como París o Las Ángeles. Ustedes se han convertido en una bestia biológica, se ha empezado a construir masivamente en los suburbios de la capital. Aunque vista desde arriba, Moscú parece bella. 

¿Qué ha cambiado desde la época estalinista?

Bueno, ha cambiado el modelo de la sociedad rusa, los rusos han pasado del socialismo a la democracia. Pero al mismo tiempo han vuelto a la religión ortodoxa. La cultura ortodoxa tiene algo muy importante: en sus iglesias Dios está cerca de las personas. Esto se nota en las dimensiones de la arquitectura rusa, que son muy humanas. Por ejemplo, en el gótico Dios está muy arriba, muy lejos. Sin embargo, cuando entras en una antigua catedral rusa, te sientes envuelto, como si estuvieras dentro de un huevo. Es muy bonito.

Los iconos tienen mucha importancia. Cuando observo un icono veo una imagen completa, terminada. Si hay un retablo, es muy completo también, no le sobra nada. Para mí, es un ejército celestial, que está completo. La ciudad debe ser percibida de la misma manera, en su integridad. Si no vuelven a crear una imagen, no podrán reconstruir la capital. Ahora mismo Moscú carece de imagen.  

Y, en su opinión, ¿cómo debe ser Moscú?

Tiene que encontrar su propio “yo”. La arquitectura rusa es muy rica. Pero ahora mismo se ve pobre; vemos una ciudad con un gran potencial dimensional. Para mí Moscú es la Catedral de San Basilio, y esta catedral en sí es el proyecto de la ciudad. Digamos, por ejemplo, que vamos a cerrar la ciudad y construir la capital hacia arriba. Imagínese que está paseando por esta catedral en las dimensiones de Moscú.

Debe ser como la Plaza Roja, pero 100 km kilómetros hacia arriba, para que se pueda ver la capital rusa desde Polonia o las Islas Kuriles.

Si imaginamos que el hombre vive en una enorme Plaza Roja, cuyas medidas equivalen a las del Parque Central de Nueva York. Si al pasear por esta plaza vemos a nuestro alrededor un gran espectáculo arquitectónico, nos sentiremos como en casa. Las ciudades deben tener límites y, solo dentro ellos conseguirán una imagen. En caso contrario, tendremos ciudades destruidas y afeadas. 

¿Qué ciudades rusas conservan la imagen íntegra?

Las del Anillo de Oro, aunque ya han crecido y han salido de sus murallas de fortaleza. Cuando te acercas a Sérguiev Posad, al principio no entiendes dónde estás. Solo cuando ves las murallas de la fortalezo, realmente ves y comprendes su belleza y antigüedad.

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