Ofensiva para atacar las fuentes de ingresos del Estado Islámico

Rusia presenta en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto para reducir la venta de petróleo, el contrabando de antigüedades y los secuestros. Fuente: Reuters

Rusia presenta en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto para reducir la venta de petróleo, el contrabando de antigüedades y los secuestros. Fuente: Reuters

Rusia ha presentado en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución que tiene como objetivo privar de financiación a la agrupación radical del Estado Islámico, que amenaza con crear un califato en partes del territorio de Siria e Irak.

Según los diplomáticos rusos, la resolución propuesta está llamada a evitar que los islamistas obtengan beneficios de la venta del petróleo que extraen en los territorios ocupados, del contrabando de antigüedades o del secuestro de rehenes.

“El proyecto de resolución ya se ha presentado y se está estudiando. Esperamos que el Consejo de Seguridad lo apruebe durante los próximos días”, aclara el secretario de prensa del representante permanente de Rusia ante la ONU, Alexéi Záitsev.

Según los expertos, el Estado Islámico exporta mensualmente hasta 20.000 barriles de petróleo. Los rescates de rehenes les aportan cerca de 100.000 dólares al día. La agrupación también recibe ayuda económica de países musulmanes.

El investigador principal del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia Rusa de Ciencias, Gueorgui Mirski, comenta en una entrevista para RBTH que “al Estado Islámico le compran el petróleo los turcos e incluso Bashar al Asad. Es necesario ejercer presión sobre ellos. En este sentido, el papel de Rusia podría ser importante, ya que mantiene contactos tanto con Asad como con Ankara”, asegura el experto.

Según Mirski, también es necesario cortar las vías de asistencia desde los países musulmanes: “No se trata de los gobiernos. Estoy convencido de que la familia real saudí no daría un centavo a los guerrilleros, porque ve en el Estado Islámico una amenaza para su propio gobierno, pero una parte considerable de los ingresos petrolíferos del país va a parar a fundaciones religiosas que no rinden cuentas ante el gobierno.

Estas estructuras dieron dinero a la lucha contra las tropas soviéticas en Afganistán y ahora podrían perfectamente estar financiando la lucha contra los regímenes chiíes en Siria e Irak”. 

Es imposible parar el caudal de dinero

No obstante, existe otra fuente de financiación del Estado Islámico con la que, según el profesor Mirski, será muy difícil lidiar: “El Estado Islámico es la agrupación islamista más conocida y militarizada del mundo. Algunos creyentes se alistan voluntariamente en sus filas, otros donan dinero. Estos fondos se transfieren por canales alternativos: a través de mensajeros a los que es difícil seguir el rastro”.

Mirski subraya que incluso si se bombardearan todas las instalaciones petrolíferas controladas por el Estado Islámico, se cortara la financiación a través de las fundaciones islamistas y se consiguiera que Turquía y Asad dejaran de comprarles petróleo, el dinero de los musulmanes radicalizados de todo el mundo seguirá llegando al Estado Islámico.

“De modo que únicamente puede destruirse el Estado Islámico mediante una operación militar. Los bombardeos aislados no conseguirán nada. La Segunda Guerra Mundial demostró que la guerra aérea es ineficaz contra los fanáticos”, concluye el experto.

El director Centro de Investigaciones Árabes e Islámicas del Instituto de Orientalismo de la Academia Rusa de Ciencias, Vasili Kuznetsov, se muestra de acuerdo con Mirski. En una entrevista para RBTH señala que ni una resolución de la ONU ni los ataques de las tropas gubernamentales o de los kurdos lograrán resolver el problema del Estado Islámico. “Mientras no se desarrollen los mecanismos internacionales adecuados, no conseguirán resolver el problema del Estado Islámico. Como máximo, podemos hablar de contenerlo. Ahora en los estados vecinos desaparece la ilusión de la ausencia relativa de una amenaza por parte del Estado Islámico. Esto aumentará las probabilidades de que se cree un frente común”, opina el experto.

Según señala Gueorgui Mirski, en Oriente Próximo existen únicamente tres estados capaces de liquidar al Estado Islámico: Irán, Turquía e Israel, pero ninguno de ellos dará un paso en este sentido por motivos políticos.

Según Vasili Kuznetsov, en el caso de que se reduzcan los ingresos de la venta ilegal de petróleo, aumentará la importancia de la ayuda financiera de patrocinadores externos. “De ahí la escalada de la violencia y las ejecuciones públicas. Es necesario mostrar a los patrocinadores que la lucha continúa”, añade el experto. En su opinión, únicamente un duro bloqueo podría debilitar ahora al Estado Islámico, pero debido al escaso control de las fronteras entre los países, esto es algo imposible de llevar a cabo.

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