Rusia considera imposible la entrada de Ucrania en la OTAN a medio plazo

El primer ministro ucraniano Arseni Yatseniuk (a la izquierda) junto al secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg. Fuente: Reuters

El primer ministro ucraniano Arseni Yatseniuk (a la izquierda) junto al secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg. Fuente: Reuters

El 23 de diciembre, la Rada Suprema de Ucrania votó a favor del proyecto de ley presentado por el presidente Petró Poroshenko sobre la anulación de su estatus neutral. Los expertos rusos aseguran que Moscú no debe dar pasos demasiado duros como respuesta a la decisión del parlamento ucraniano.

La decisión aprobada oficialmente el 23 de diciembre sobre la anulación del estatus neutral y la entrada de Ucrania en la OTAN no están relacionadas de ningún modo, aunque los políticos ucranianos la consideran como un preludio a este paso. El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Pável Klimkin, ha calificado la decisión de la Rada como una “elección en los intereses de la libertad y la seguridad”.

Sin embargo, Moscú tiene una opinión distinta. El Gobierno ucraniano, según el ministro Exteriores Serguéi Lavrov no hace más que “crear la ilusión de que mediante la aprobación de este tipo de leyes puede regularse la profunda crisis interna en Ucrania”.

Los expertos rusos han destacado el carácter propagandístico de la decisión. “La anulación del estatus neutral es un símbolo, no debemos buscar ningún pragmatismo en ello. Kiev se ha alejado públicamente de Rusia y ha dado un paso en dirección a Occidente”, comenta a un corresponsal de RBTH el politólogo Serguéi Markedónov, profesor de la Universidad Estatal Rusa para las Humanidades. Según el experto, las consecuencias de esta decisión serán más bien negativas tanto en política interna como externa.

De este modo, según Markedónov, el rechazo al estatus neutral ha sido un paso más de Ucrania en cuanto a la construcción de un estado basado en la “identidad de la Ucrania occidental”, algo que agrava todavía más el conflicto entre Kiev y los separatistas de Donbass y complica las relaciones entre el gobierno central y todas las regiones rusohablantes del sureste de Ucrania.

En materia de política exterior, la anulación del estatus neutral ha destruido lo que quedaba de las normas existentes del juego “ucraniano” entre Occidente y Rusia (según las cuales Ucrania se contemplaba como un territorio de nadie). Según el presidente del comité de la Duma Estatal para los países de la CEI, Leonid Slutski, este paso se ha convertido en un “desafío a Rusia” que “dificultará más las relaciones entre Rusia y Ucrania”. El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, ha declarado que la ley aprobada por la Rada, además de la solicitud de entrar en la OTAN, convierte a Ucrania en un potencial enemigo militar de Rusia.

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El Kremlin se limita a unas duras declaraciones

Sin embargo, Moscú no optará por una mayor retórica en el futuro. Existen varias razones para esta contención de Moscú. En primer lugar, en el Kremlin son conscientes de que “una escalada de la tensión puede llevar a mayores problemas no sólo para la economía rusa. El presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, y el presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, ya han dado claras muestras de que Rusia no contará con su apoyo. Y si Moscú opta por la escalada de la tensión, se quedará sin la Unión Euroasiática, en incluso sin la OTSC, con lo cual se quedaría sola”, declaraba a un corresponsal de RBTH el director adjunto del Centro de Investigaciones Integrales Europeas e Internacionales de la Escuela Superior de Economía, Dmitri Súslov.

En segundo lugar, la anulación del estatus neutral no implica que Ucrania pueda realmente entrar en la OTAN. “El deseo de Ucrania no es suficiente. La propia OTAN debe aceptar también la entrada de Ucrania. Y en la Alianza por ahora no han dado muestras de su disposición a estudiar los procedimientos necesarios para aceptar a un país que evidentemente tiene problemas con su país vecino y con su integridad territorial”, opina Serguéi Markedónov.

En la Alianza han aprobado la anulación del estatus neutral porque este “sienta las bases para una victoria táctica de Occidente y hace que la vuelta de Ucrania al espacio de integración de Rusia sea poco probable”, comenta Dmitri Súslov. El ministro de Defensa de Polonia, Tomasz Siemoniak, ha declarado que la decisión de anular el estatus neutral es “el primer paso de Ucrania hacia la OTAN”. Sin embargo, sus palabras no coinciden con la postura de la UE.

Según Dmitri Ofitsérov-Belski, profesor de la Escuela Superior de Economía, Polonia querría que Ucrania entrara en la OTAN porque la importancia de la cuestión ucraniana y la realización de cualquier tipo de tarea importante en este sentido darían a Polonia un mayor peso internacional. No obstante, la decisión respecto a esta cuestión no depende de Polonia, ni de su ministro de Defensa. “No debemos tener en cuenta las palabras de Siemoniak, como mínimo porque la cuestión no depende de él, e incluso si llega el momento de resolverla en el futuro, será responsabilidad de una nueva generación de políticos occidentales y, desde luego, no polacos”, comenta a un corresponsal de RBTH Dmitri Ofitsérov-Belski.

La decisión sobre la membresía de Ucrania en la OTAN la tomarán países como Alemania, pero el ministro de Relaciones Exteriores Frank-Walter Steinmeier ya ha declarado que en un futuro próximo Ucrania no entrará en la OTAN.

La OTAN está más interesada en la situación actual, en la que parece que se abre “un camino interminable” de Ucrania hacia la Alianza (análogo al de Turquía con la UE). Por esta razón, “difícilmente se concederá a Ucrania el estatus de aliado fuera de la zona de la OTAN ni se comenzará un plan de membresía ni siquiera en un futuro próximo. Es posible que se acuerde algún tipo de fórmulas para una mayor asociación”, asegura Dmitri Súslov.

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