Los trenes Talgo unirán Moscú con Berlín

La empresa español cuenta con una oficina en la capital rusa desde hace un año y tiene planes ambiciosos. Fuente: Vladímir Astápkovich / Ria Novosti

La empresa español cuenta con una oficina en la capital rusa desde hace un año y tiene planes ambiciosos. Fuente: Vladímir Astápkovich / Ria Novosti

Guillermo Martínez Acero, jefe de la oficina de Talgo en Moscú, cuenta los detalles de los proyectos de su compañía en Rusia, entre los que destaca un nuevo tren para soportar temperaturas extremas.

El año pasado fue inaugurada la oficina de Talgo en Moscú, lo que supuso su afianzamiento en Rusia. ¿Cuáles son los principales objetivos de la empresa en este país?

 Este mes la oficina comercial de Talgo en Rusia cumple un año, aunque la presencia aquí se remonta a muchos años atrás. Mario Oriol, director de Desarrollo de Mercado en esos momentos, tuvo una visión de futuro muy acertada y se dio cuenta de que teníamos que apostar por el mercado ruso, el segundo mayor del mundo.

Nuestros principales objetivos a corto y medio plazo son seguir creciendo hasta situarnos en el lugar que la tecnología Talgo merece. No olvidemos que tenemos mucho que ofrecer: solo los trenes Talgo permiten acortar tiempos de viaje sin invertir en infraestructura, una ventaja tremendamente importante para un país con tantos kilómetros de vías.

Además, nuestro sistema de cambio de ancho es el más fiable del mundo. Esta es otra característica que nos hace uno de los productos más ventajosos para este país. Dicho esto, los objetivos de Talgo en Rusia son ambiciosos, ya que tenemos el mejor tren para solventar los problemas de los ferrocarriles en Rusia: distancia y tiempo.

¿Han empezado a circular los primeros trenes Talgo vendidos a Rusia?

 Todavía no, pero todo indica que comenzarán a circular en breve. La primera ruta que se va a inaugurar es la que une Moscú con Nizh­ni Nóvgorod; más adelante abriremos otra Moscú-Berlín.

El año pasado se anunció que Talgo y el instituto ferroviario ruso VNIIZHT estaban desarrollando un nuevo tren adaptado al mercado ruso que podría circular a 40 grados bajo cero. ¿Cómo avanza este proyecto? ¿Es difícil crear un tren teniendo en cuenta estas características climatológicas?

Es un proyecto muy interesante desde el punto de vista técnico y humano. En lo tecnológico, hemos tenido que adaptar la tecnología Talgo a todas las normas GOST [estándar del Estado ruso], un reto en el que han intervenido tanto los ingenieros españoles como los rusos.

Y la experiencia ha sido muy enriquecedora para ambas partes. En cuanto al nuevo tren, sí, está preparado para soportar 40 grados bajo cero de continuo y 45 grados durante seis horas. Pero fue complicado adaptarlo a las condiciones climatológicas rusas. 

¿Es posible que los trenes españoles lleguen a unir Rusia con China?

Sí, claro, ¿por qué no? Solo nosotros podríamos hacer que los trenes circularan entre ambos países sin tener que parar en la frontera para cambiar de ancho; esa es nuestra ventaja competitiva.

¿Cómo valora la actual desconexión política y económica entre Rusia y la UE?

Talgo, como empresa independiente, confía en la excelente calidad de sus productos y en el trato personal con el cliente sin entrar en valoraciones políticas ni económicas entre Rusia y la UE.

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