Cuando las playas españolas se convierten en un lujo

Cataluña es el destino más popular entre los rusos y las Islas Baleares van adquiriendo mayor popularidad. Fuente: Wikipedia.

Cataluña es el destino más popular entre los rusos y las Islas Baleares van adquiriendo mayor popularidad. Fuente: Wikipedia.

El rublo cae, suben los precios y con ellos van creciendo las preocupaciones de los rusos. Algunos se preguntan si irán de vacaciones el próximo verano y qué destino se podrán permitir. ¿Será un lujo ir a una playa española?

Egor Kólosov, un joven abogado de 35 años, está acostumbrado a salir de vacaciones junto con su mujer y sus dos hijos a Europa. “Últimamente íbamos a España. Creo que hemos recorrido casi toda la costa de la península Ibérica. Para el año que viene teníamos previsto llevar a los niños a las islas Canarias, pero vamos a ver qué pasa con el rublo de cara al verano y si nos lo podremos permitir”, sostiene Kólosov. 

Las grandes agencias rusas, en su mayoría, no han detectado un gran descenso del interés por España durante este año, pero sí se muestran bastante pesimistas en cuanto a los resultados del que viene. Irina Rusa­kova, encargada de relaciones públicas del touroperador TUI, uno de los más importantes de Rusia, cuenta a RBTH que España sigue siendo el destino europeo más popular entre sus clientes, pero reconoce que este año los rusos han buscado las ofertas más económicas.

“Notamos que bajó el interés hacia la parte continental de España más de lo esperado”, afirma.

“Curiosamente Cataluña, cuya popularidad creció mucho en los últimos tres años, ha perdido bastantes turistas, mientras que las Islas Baleares van ganando algunos más. Mallorca se ha convertido en el destino más importante. Pero el fortalecimiento del euro en octubre y noviembre frente al rublo nos deja muchas incógnitas. No sabemos en qué situación estaremos la próxima temporada alta”, dice la representante del touroperador.

Menos derrochadores

Según el último informe de Frontur, el número de turistas rusos que han viajado este año a España ha caído un 8,7%. Aunque el estudio no recoge los datos de noviembre y diciembre, se puede constatar una tendencia negativa que se hace más evidente si comparamos las cifras de este ejercicio con los resultados de los años anteriores. Los datos facilitados por la Oficina de Turismo de la Embajada de España en Moscú muestran un crecimiento de un 39,3% en 2012, con 1.202.073 turistas. Un año más tarde, la variación interanual se situó en torno a un 31,6% y se registró un récord histórico en el flujo de turistas de Rusia. En total, 1.581.685 rusos visitaron España en 2013.

Se esperaba que en 2014 la cifra se acercara a unos 2 millones, pero en octubre de este año el número de visitantes se situó en 1,34 millones de personas. 

Otro dato significativo es que los rusos ya no figuran en la lista de los extranjeros más derrochadores, aunque el último estudio de Frontur no incluye cifras de los gastos de turistas rusos en territorio español. 

En una entrevista exclusiva con RBTH, el alto comisionado para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, comenta que no considera preocupante la caída de turistas rusos durante este año: “Primero, hay que tener en cuenta que el turismo ruso ha crecido muy deprisa en los últimos años. La cifra de 1,3-1,4 millones de visitantes está muy bien, teniendo en cuenta las circunstancias actuales. No nos preocupamos porque estamos entrando en el peor momento, y el turismo está muy relacionado con la renta disponible. Razonablemente, dentro de tres años la situación económica será mejor y el turismo volverá a crecer”. 

 

Nuevas complicaciones

Aparte de las dificultades económicas que afectan a los turistas, el trámite de visados complica bastante la salida al exterior. España se ha pronunciado en varias ocasiones a favor de la supresión de visados con Rusia, pero, según el alto comisionado, resulta bastante improbable.

“Cuando vine a Rusia con el Rey de España hace más de dos años, la reclamación de los touroperadores era que dispusiéramos de más gente para agilizar la concesión de visados (hemos llegado a dar 11.000 visados por día). Y lo hemos cumplido. Pero el problema no es España. Una vez que un ciudadano no europeo entra por cualquier puerta en la UE, se puede mover libremente. Hay 17 puertas y no todos los países garantizan suficiente control de acceso. Siempre hay uno que quiere imponer visado para que no entren personas no deseadas. No creo que en el corto plazo se suprima el visado”.

Para dificultar más las cosas, en abril de 2015 los ciudadanos rusos tendrán que enfrentarse a un visado biométrico que recogerá el rostro y las huellas del solicitante para entrar en el territorio Schenghen. Los touroperadores temen que este trámite provoque un colapso del sector.

“España quiere y pide a la UE que se retrase la entrada en vigor de nuevas normas para evitar que afecte a la temporada alta”, comenta a RBTH Luis Boves, jefe de la Oficina de Turismo de la Embajada de España. 

Así, en un momento complicado para el sector, algunos touroperadores empiezan a apostar por el turismo interno, para que los rusos conozcan mejor su propio país si los demás resultan inaccesibles por dinero o por acceso.

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