El enfoque ruso en las negociaciones nucleares con Irán

Se prorroga hasta junio del año que viene la firma del acuerdo. Los expertos consultados descartan hablar de fracaso. Fuente: AFP / East News

Se prorroga hasta junio del año que viene la firma del acuerdo. Los expertos consultados descartan hablar de fracaso. Fuente: AFP / East News

Irán y los seis países mediadores (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China, más Alemania) no pudieron firmar en las negociaciones finales un acuerdo global sobre el programa nuclear iraní “debido a las posturas irreconciliables de las partes respecto al problema”. Los expertos entrevistados por RBTH opinan que el año que llevan en marcha las negociaciones internacionales sobre Irán es un plazo insuficiente para acordar un documento tan importante, aunque destacan que las partes están interesadas en el progreso, por lo que es pronto para hablar de fracaso.

En las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, que comenzaron el 18 de noviembre en Viena, las partes no fueron capaces de acordar unos plazos y procedimientos claros para retirar las sanciones occidentales a Irán. Según se expuso ayer habrá una prorroga hasta el 30 de junio de 2015.  El Plan de Acción acordado en Ginebra en noviembre de 2013, establecía que las negociaciones concluyesen el pasado julio, pero la falta de resultados provocó que se prolongaran  cuatro meses más.

El Grupo de los Seis considera que Irán ha ocultado parte de su programa nuclear y pretende construir una bomba atómica. Irán responde que su programa es pacífico y tiene derecho a desarrollarlo. La OIEA ha llevado a cabo inspecciones en el país y durante la presidencia de Mahmud Ahmadineyad (2005-2013) se vivieron varios años de tensión diplomática. Con la llegada al poder de Hasán Rouhaní se han dado pasos para llegar a un acuerdo. Irán ha recibido sanciones estimadas en 25.000 y 30.000 millones de dólares cada seis meses.

Teherán insistió en que tras la firma del acuerdo las sanciones deben retirarse inmediatamente, algo con lo que no coinciden las potencias occidentales. Igual de intensa fue la discusión sobre el número de centrifugadoras que deben permitirse en las instalaciones nucleares iraníes.

Los expertos entrevistados por RBTH opinan que la razón principal por la que no se ha llegado a un acuerdo en el plazo previsto se debe a que las partes se presionaron unas a otras con el fin de obtener un éxito para sí mismos.

Stanislav Pritchin, investigador del instituto de Estudios Orientales de la Academia Rusa de Ciencias, opina que los países más interesados en que las negociaciones tengan éxito son EE UU e Irán: “Para Barack Obama, la solución del problema iraní sería una compensación por los recientes fracasos de la diplomacia estadounidense en Oriente Próximo. Para el líder iraní, Hasán Rouhaní, es importante mantener su promesa preelectoral y mostrar un resultado al pueblo iraní: la retirada de las sanciones contra su país”.

Según Alexéi Arbátov, director del Centro de Seguridad Internacional del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales, la falta de progreso en las negociaciones se debe a la tensión geopolítica existente en las relaciones entre Rusia y China, por un lado, y Occidente por otro: “Actualmente, la confrontación más aguda se observa no tanto entre Occidente e Irán como entre los países del grupo 5+1”. Irán es consciente de ello y refuerza su postura para reducir la presión por parte de Occidente y de Rusia”, comenta el experto.

La aproximación rusa al problema nuclear iraní

Los expertos entrevistados por RBTH coinciden en la opinión de que Moscú ha ocupado durante todo el proceso de las negociaciones sobre Irán una postura constructiva y consecuente.

Esto queda confirmado por las negociaciones telefónicas del 24 de noviembre entre los presidentes de Rusia e Irán, Vladímir Putin y Hasán Rouhaní, durante las cuales ambas partes expresaron su interés en la continuación del diálogo sobre el programa nuclear.

“Para nosotros es importante que se retiren las sanciones contra Irán, algo que nos daría la posibilidad de iniciar una cooperación económica más estrecha con este país”, comenta Stanislav Pritchin. Para Alexéi Arbátov, la retirada de las sanciones contra Irán podría tener unas consecuencias negativas para la economía rusa: “Teherán entrará en el mercado energético mundial con un petróleo más barato, lo cual podría dañar todavía más la economía de Rusia”. En opinión de este experto, Occidente está interesado en que esto ocurra para obligar a Rusia a buscar un compromiso respecto al conflicto ucraniano.

Andréi Baklitski, experto del Centro PIR de investigaciones políticas, no está de acuerdo con Arbátov: “Después de la central nuclear de Bushehr, Rusia ha comenzado la construcción de nuevas instalaciones nucleares en Irán, por lo que la firma de un acuerdo definitivo y la retirada de las sanciones contra Irán podrían ampliar las posibilidades de la cooperación bilateral”.

Los expertos coinciden en que próximamente se firmará un acuerdo provisional en el que las partes estipulen la importancia de la continuación de las negociaciones.

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