Rusia y Cuba desarrollarán proyectos espaciales conjuntos

Reunión de Raúl Castro con Dmitri Medvedev. Fuente: Reuters

Reunión de Raúl Castro con Dmitri Medvedev. Fuente: Reuters

La Duma Estatal ha ratificado el proyecto de ley sobre la cooperación entre Rusia y Cuba en proyectos espaciales. Las ambiciones espaciales de los países latinoamericanos crecen y Rusia planea ayudarles a convertirse en miembros de pleno derecho del “club espacial”.

El 22 de octubre la Duma Estatal ratificó el acuerdo entre Rusia y Cuba para la cooperación en la investigación y el uso del espacio exterior con fines pacíficos. La ley fue introducida en la Duma Estatal el pasado mes de julio, aunque el acuerdo se firmó en 2013 en La Habana durante una visita oficial del primer ministro Dmitri Medvédev a Cuba.

El acuerdo prevé la realización de proyectos conjuntos en el ámbito de la geodesia, la meteorología, la emisión de televisión y radio y las comunicaciones por satélite (incluyendo el despliegue de estaciones de corrección diferencial y monitoreo del sistema GLONASS). Además, se planea el desarrollo conjunto de naves espaciales y nuevas tecnologías.

Según se indica en el texto del acuerdo, la cooperación abarcará una amplia gama de actividad conjunta: desde el sondeo a distancia de la Tierra hasta la cooperación en la creación de maquinaria y tecnologías, no sólo en el ámbito espacial, sino también en otros sectores.

En el texto del documento se reflejan también cuestiones relacionadas con la protección de la propiedad intelectual, el procedimiento de regulación de disputas entre las partes en caso de un conflicto y cuestiones de responsabilidad y compensación de daños.

Para poder desarrollar estos programas espaciales conjuntos de manera más eficaz se ha decidido liberar a ambas partes de aranceles e impuestos sobre los productos que crucen las fronteras si estos están destinados especialmente a objetivos relacionados con esta colaboración, según se indica en la página web de la Duma Estatal. 

La historia de la cooperación

Los proyectos conjuntos ruso-cubanos en el sector espacial dieron comienzo en los años 60 del siglo pasado. Cuba obtenía información sobre la ionosfera con la ayuda de satélites rusos y cerca de Santiago de Cuba se construyó una estación de seguimiento que rastreaba los satélites científicos soviéticos de órbita alta.

Además, en Cuba se abrió, en el marco de la cooperación técnica soviético-cubana y con la participación de especialistas soviéticos, una estación de comunicación espacial llamada Caribe. Esta estación se convirtió en parte del sistema de telecomunicaciones Interspútnik, que unía a todos los satélites de telecomunicaciones del bloque socialista. Después del sistema de satélites Intelsat, este era el segundo mayor sistema de comunicaciones por satélite del mundo.

En el año 1980, Cuba envió al espacio a su primer cosmonauta, Arnaldo Tamayo Méndez, en el marco del programa Interkosmos. El cubano pasó ocho días a bordo de la estación soviética Salut-6.

Tras la caída de la URSS, la cooperación conjunta en este ámbito (y en muchos otros) se redujo, aunque casi veinte años después se retomó. En 2008, Rusia declaró su intención de ayudar a Cuba a construir su propio centro espacial. Según comenta a RBTH el antiguo director de Roscosmos Anatoli Pérminov, los países acordaron el uso conjunto de satélites para el sondeo a distancia de la Tierra y el centro en Cuba se utilizaba para procesar los datos obtenidos de los satélites. Sin embargo, por ahora no se sabe nada del estado de este proyecto. 

GLONASS en perspectiva

En 2008 también se llevaron a cabo unas negociaciones previas sobre el sistema GLONASS. Para incrementar la precisión de su sistema de navegación, Rusia intentará extender lo máximo posible por la geografía de la Tierra sus estaciones base, que obtienen la información geoposicional de los satélites en la órbita geoestacionaria.

Rusia, que intenta incrementar el número de estas estaciones en el hemisferio occidental, está acordando su despliegue en el territorio de varios países de Latinoamérica. El acuerdo para el despliegue de estaciones de GLONASS en Cuba ya está ratificado. Este año sea aprobado un proyecto de ley para la ratificación de un acuerdo de cooperación espacial con Nicaragua que también prevé la instalación de estaciones terrestres de GLONASS en este país. También se están llevando a cabo negociaciones con México.

Los países latinoamericanos, que intentan acercarse a los países desarrollados en el ámbito de la investigación espacial y llevar a cabo sus propios programas espaciales, necesitan una infraestructura y unas tecnologías propias que Rusia está dispuesta a compartir con ellos. Gracias a la colaboración de científicos rusos ya se ha creado el nanosatélite peruano Chasqui 1, y los satélites espaciales argentinos y uruguayos se ponen en órbita con ayuda de cohetes lanzadores rusos. Sólo en el último año, Rusia ha lanzado al espacio unos cinco satélites de países de Latinoamérica.

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