Una nueva atmósfera propia de la guerra fría

El almirante Anders Grenstad en una rueda de prensa el domingo 19 de octubre en Estocolomo en la que explicó que se había detectado "actividad extranjera bajo el agua". Fuente: Reuters

El almirante Anders Grenstad en una rueda de prensa el domingo 19 de octubre en Estocolomo en la que explicó que se había detectado "actividad extranjera bajo el agua". Fuente: Reuters

La Armada de Suecia ha puesto en marcha una operación de búsqueda a gran escala en la región del archipiélago de Estocolmo a raíz de la publicación, en varios medios de comunicación cuyas fuentes no han sido desveladas, de una noticia sobre el accidente sufrido por un submarino ruso en la zona. El Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia, por su parte, niega las acusaciones y recalca que ningún submarino suyo ha violado el espacio territorial sueco. Según los expertos, esta situación recuerda la tensión vivida en tiempos de la guerra fría.

La primera noticia sobre la aparición del submarino se publicó en el periódico sueco Svenska Dagbladet. El editorial informa, según una fuente confidencial, sobre la interceptación de conversaciones en ruso en una frecuencia especial dentro del espacio marítimo del reino de Suecia. La señal procedía del archipiélago de Estocolmo y se dirigía a Kaliningrado, donde se encuentra la sede de la Flota del Báltico de la marina rusa.

Según ha declarado el comandante de la operación, el capitán de la Armada sueca Jonas Wikstrom, la información acerca de la existencia de “actividad submarina extranjera” en la región del fiordo de Kanholms proviene de una fuente de confianza y no está sujeta a dudas.

Más de 200 personas pertenecientes al Ejército de tierra, a la marina y a las fuerzas aéreas suecas han participado en la búsqueda del submarino, según informa el corresponsal en Estocolmo de la agencia de noticias TASS.

La tarde del domingo, el contralmirante de la Armada sueca Anders Grenstad anunció que las fuerzas armadas del país habían detectado “actividad submarina extranjera” en tres ocasiones en la región del archipiélago de Estocolmo, aunque no pueden confirmar que se tratase de un submarino ruso.

El Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia ha declarado que “no se ha registrado ninguna incidencia, y mucho menos un accidente, entre los buques de guerra rusos” y que los submarinos del país eslavo no se encontraban junto a la costa de Suecia en ese momento.

“Tanto los submarinos como los buques de superficie de la Armada rusa están realizando ejercicios en aguas internacionales según lo previsto”, se indica en un comunicado publicado en el sitio web del Ministerio de Defensa de Rusia.

Cautela entre los expertos rusos

“A diferencia de los medios de comunicación, el almirante sueco ha escogido con precisión las palabras a la hora de pronunciarse sobre este asunto. Habla de cierta ‘actividad submarina’ en las aguas territoriales. Las únicas fotografías publicadas muestran una mancha negra en la superficie marina que recuerda a las imágenes del monstruo del lago Ness en Escocia y no pueden constituir, bajo ningún concepto, una prueba de injerencia rusa en aguas suecas”, declaró a RBTH el presidente del Instituto de Valoraciones Estratégicas, Alexander Konoválov.

Según el experto, los militares suecos mencionan varios objetivos que podrían haber sido detectados por el informador confidencial del periódicoSvenska Dagbladet: un submarino, un minisubmarino o un equipo militar de buceo autónomo a motor, y Estocolmo no confirma ninguno de ellos.

Según el capitán de tercer grado en la reserva de la Armada rusa, Dmitri Litovkin, los submarinos pueden emitir una señal de alarma bajo el agua a través de una línea de comunicación de baja frecuencia con ayuda de una antena situada en la parte trasera del aparato.

“Se trata de ondas que se transmiten a unas estaciones especiales, donde se registra la información sobre el estado y la actividad del submarino. No es una voz, sino una señal de una amplitud concreta, un código de comandos. Para transmitir un mensaje de voz es necesario salir a la superficie”, señaló el capitán.

Litovkin cree que toda esta historia reproduce la atmósfera de la guerra fría y no está claro el motivo por el que los medios de comunicación suecos han decidido dar la voz de alarma.

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