Diálogo para combatir al expansionismo norteamericano

La isla griega de Rodas acogió la decimosegunda edición de Foro Público Mundial. Fuente: servicio de prensa

La isla griega de Rodas acogió la decimosegunda edición de Foro Público Mundial. Fuente: servicio de prensa

Más de 400 expertos de 65 países participaron en el conocido como “Diálogo de las civilizaciones”, que en esta edición estaba dedicado al centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial y en el que se hizo un llamamiento a evitar la guerra mundial a través de las fuerzas de la solidaridad global. El encuentro tuvo lugar en la isla griega de Rodas entre el 25 y el 29 de septiembre.

El Foro Público Mundial “Diálogo de las civilizaciones” es una organización no gubernamental que se inspira en las ideas pacifistas de Gandhi y de Lev Tolstói.  La reunión anual ha tenido lugar en un contexto internacional marcado por el conflicto en Ucrania, las sanciones occidentales contra Rusia y la respuesta de Moscú. También destaca la amenaza del Estado Islámico y otros desafíos a la seguridad mundial en Oriente Próximo y Asia.

A pesar de ser un año tan convulso, o precisamente por eso, los expertos, políticos, hombres de negocios y representantes del mundo cultural y religioso participantes en el Foro coincidieron en la necesidad de la cooperación internacional para frenar las amenazas mundiales, en parte provocadas por el expansionismo norteamericano.

La ceremonia inaugural tuvo como telón de fondo las murallas de la ciudad antigua de Rodas. Vladímir Yakunin, presidente del Foro y uno de sus miembros fundadores que encabeza también la empresa Ferrocarriles Rusos, insistió en la necesidad de luchar contra el odio y el racismo para “volver la humanidad a la humanidad” y para que el diálogo y la tolerancia eviten un choque entre civilizaciones.

Para Yakunin “ha llegado la hora de actuar” y tal como aseguró a los periodistas existen mecanismos como la difusión, la publicación de monografías, las facilidades para la investigación y la cooperación más estrecha con organizaciones chinas. Con todo ello el Foro puede contribuir a un mundo más pacífico.

En un Foro que pretende contribuir a la paz y al diálogo en el mundo y a buscar las causas de los conflictos era inevitable que se hablara de Ucrania, aunque este tema no protagonizara ninguna de las sesiones plenarias y sólo hubiera un ponente de este país, un joven de la región del Donbass. Yakunin dejó muy claro en una rueda de prensa antes del inicio que “no fue Rusia quien empezó la guerra en Ucrania sino que fueron los nazis”, en referencia a la extrema derecha ucraniana.

Chandra Muzaffar, profesor de estudios globales de la Universidad de ciencias de Malaysia, moderador en el panel “Paz y seguridad en Europa y Asia en el contexto de la influencia norteamericana”, insistió en la imperante necesidad de ir a las causas más profundas de las conflictos porque en estos momentos “todos estamos pagando que un imperio (EE UU) en declive quiera mantener su poder en el mundo”.

Muzaffar destacó que el deseo de la élite de EE UU de perpetrar  su poder hegemónico en Europa y Asia ha amenazado la seguridad porque ha provocado reacciones que han derivado en tensiones y en conflictos.

Según Muzaffar, en el caso de Ucrania la causa más importante del conflicto actual hay que buscarla en los intentos expansionistas de la OTAN en el este de Europa y más recientemente en la misma Ucrania, un país con el que Rusia está muy relacionado histórica y culturalmente.

Fuente: servicio de prensa

Este experto recordó que al final de la guerra fría Rusia ya veía esta amenaza y que por eso Washington y Moscú acordaron que la Alianza Atlántica no se expandiría hacia las fronteras rusas, sin embargo ese acuerdo fue roto. Muzaffar explicó que “Rusia está reaccionando” en Ucrania pero que los primeros responsables de este conflicto son “los que la han desestabilizado”.

Para Fred Dallmayr, copresidente del Foro Público Mundial y profesor norteamericano en la Universidad de Notre Dame, el expansionismo de la OTAN es uno de los factores que ha desestabilizado más el continente europeo desde el final de la guerra fría.

Dallmayr recordó que la Alianza Atlántica era “el símbolo principal del telón de acero” y que su razón de ser era la amenaza soviética pero cuando esta desapareció la OTAN perdió su sentido. Dallmayr ironizó acerca de una alianza militar, y sus presupuestos en defensa, que no pueden existir sin un enemigo y por eso tuvieron que buscarlo en la Rusia de Vladímir Putin. Dallmayr considera que “la OTAN depende de Putin, necesita a Putin para tener una razón de existir”.

Este profesor recordó que Víktor Yanukóvich, presidente de Ucrania entre 2010 y 2014, era partidario de una Ucrania europea pero neutral pero todo esto cambió dramáticamente en febrero de este año tras la operación de cambio de régimen promovida desde el exterior de Ucrania y la llegada al poder de un gobierno claramente prooccidental y apoyado por la ultraderecha. La violencia que se desencadenó y la operación militar contra el este del país, según Dallmayr, tenían que provocar una respuesta rusa.

Dallmayr, al igual que otros expertos, consideran que el régimen de sanciones impuesto por EE UU y la Unión Europea contra Rusia y las correspondientes respuestas de Moscú solo sirven para alejar la resolución del conflicto. Miloš Zeman, presidente de la República Checa, también dejó muy claro que “las sanciones sólo son un obstáculo para el diálogo de civilizaciones y suelen provocar un efecto contrario al deseado”, reflejando de esta forma la división existente en el seno de la UE.

Matthias Platzeck, presidente del Foro Ruso Alemán, alertó que “castigar a Rusia se está convirtiendo en una tendencia muy peligrosa” y recordó que Occidente ha obligado a muchas cosas a Rusia pero sin preocuparse de entender un poco su mentalidad.

Richard Falk, profesor emérito de la Universidad de Princeton y antiguo enviado de Naciones Unidas a Palestina, denunció que los cambios de regímenes provocados desde fuera son una continuación del colonialismo y que normalmente conducen a la inestabilidad.

En el caso de Ucrania, Falk destacó  que “el cambio de régimen fue indirectamente provocado desde fuera pero se presentó como si se hubiera realizado desde dentro y desde abajo”. Este profesor norteamericano lamentó que se acuse a Rusia de violar la legalidad internacional pero que se ignore la provocación previa, como el cambio de régimen, el expansionismo de la OTAN y el despliegue del escudo antimisiles norteamericano.

Los expertos coincidieron en que la resolución del conflicto en Ucrania tiene que pasar por la construcción de un estado federal y la creación de instituciones en el que las regiones se sientan más representadas.

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