La prensa rusa ante las protestas en Hong Kong

Activistas filipinos, llevando paraguas con eslóganes pintados, se dirigen hacia la oficina consular china para mostrar apoyo a los manifestantes pro democracia en Hong Kong, en una marcha en el distrito financiero de Manila, el 2 de octubre de 2014. Fuente: AFP / East NEws Kommersant.

Activistas filipinos, llevando paraguas con eslóganes pintados, se dirigen hacia la oficina consular china para mostrar apoyo a los manifestantes pro democracia en Hong Kong, en una marcha en el distrito financiero de Manila, el 2 de octubre de 2014. Fuente: AFP / East NEws Kommersant.

RBTH presenta un informe especial de los reportajes en medios rusos sobre las protestas pro democracia que han tenido lugar en Hong Kong, ofreciendo los análisis de las principales publicaciones.

Kommersant

El periódico Kommersant informa de que los disturbios en Hong Kong, que han sido denominados “la Revolución de los paraguas”, se están convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza para las autoridades del país asiático, que han proclamado que su objetivo estratégico es unir al “mundo chino” y construir una China poderosa.

“La cultura política de Hong Kong, formada bajo la influencia británica, difiere significativamente de la cultura política de la China comunista”, explica Dmitri Mosyakov, director del Centro para el Sudeste Asiático, Australia y Oceanía en el Instituto de Estudios Orientales de la Academia Rusa de las Ciencias.

“Las tradiciones liberales se han solidificado en esta ciudad durante décadas y el resultado de esto es que la libertad y el estilo de vida occidental son un valor mucho más preciado para los ciudadanos de Hong Kong que para los ciudadanos chinos”, dice Mosyakov a Kommersant.

En su opinión, sentaría un precedente muy peligroso si las autoridades chinas cediesen a la presión de los manifestantes y accediesen a reformar la ley electoral. “Shanghái y otras regiones podrían seguir los pasos de Hong Kong con exigencias similares”, aventura Mosyakov. En este caso, las autoridades chinas no tienen opción: deben esperar a que la “Revolución de los paraguas” se extinga por sí sola sin hacer concesiones importantes. Si las manifestaciones no cesan, tendrán que usar la fuerza para “restaurar el orden constitucional”, afirmó. 

Moskovski Komsomólet

“¿Se está precipitando Pekín al limitar a los residentes de Hong Kong en su reforma del sistema electoral?”, se pregunta el periódico Moskovski Komsomolets. La publicación discute el tema con Andréi Vinográdov, director del Centro de Estudios Políticos y Predicción en el Instituto para el Lejano Oriente de la Academia Rusa de las Ciencias.

“Cuando se decidió que el estilo de vida de Hong Kong no se cambiaría durante 50 años, estaba claro cuál era el objetivo: esta región administrativa debía aproximarse a la China continental”, afirma Vinográdov.

Sobre el futuro de las protestas, Vinográdov señaló que las manifestaciones no eran los primeros disturbios que se vivían en Hong Kong asociados con la situación política y las elecciones. “La última vez que ocurrió algo parecido fue a principios de la pasada década”, recuerda. Pero Pekín logró llegar a un acuerdo utilizando diferentes estrategias. “Hay varias comunidades de negocios en Hong Kong que están interesadas en mantener lazos con la China continental”, afirmó, añadiendo que, incluso si la situación se precipita hacia las protestas masivas y los disturbios, las autoridades chinas mantendrán el control de la situación como lo hicieron en 1989.

Rossiyskaya Gazeta

Rossiyskaya Gazeta transmite la opinión de Alexéi Maslov, director del Departamento de Estudios Orientales de la Escuela Superior de Economía de Moscú sobre las protestas en Hong Kong: “Ahora mismo, Pekín necesita asegurarse de que nadie cuestiona sus habilidades para resolver este tipo de situaciones con rapidez y severidad, a la vez que no destruye su tradicional imagen de líder sabio y comprensivo”.

Maslov cree que el deseo de China es evitar que las protestas suban de tono, por lo que es improbable que dé pasos drásticos como llamar al Ejército. “A Pekín le preocupa que la situación llegue a estar fuera de control y se extienda a las regiones limítrofes del sur de China, como Macao, que también es una región administrativa autónoma. Por tanto, Pekín está haciendo todos los esfuerzos posibles para limitarse al uso de fuerzas policiales, que están perfectamente entrenadas, disciplinadas y saben cómo actuar con firmeza”, explica Maslov.

Expert

La revista Expert ha publicado una entrevista con el especialista en China y doctor en Ciencias Politicas Serguéi Kizima, que explica que las protestas son una consecuencia natural de los valores diferentes que los siglos de dominación británica han inculcado en los ciudadanos de Hong Kong y que han conformado “el paisaje cultural, social y político de la región”.

“Sí, la población de la ciudad es china, pero son chinos muy particulares. Han crecido y vivido dentro de un paradigma cultural y social completamente diferente, creado por las autoridades británicas y que corresponde a los intereses nacionales del Reino Unido”, explica Kizima. “Esta gente estudió o en Reino Unido o en colegios británicos en Hong Kong y se rigen por un conjunto especial de valores liberal-democráticos occidentales”.

En su opinión, muchos residentes de Hong Kong se disgustaron por devolución de la ciudad a China sin referéndum. “Ese es el motivo por el que muchos ciudadanos están enfadados por el cambio. Todo este tiempo se han sentido identificados con la estructura del dominio británico. La tensión se acumuló durante años y ahora se ha desbordado”, comenta Kizima.

“También hay que entender a Pekín. China no quiere que en Hong Kong surjan problemas graves derivados de la elección de un líder pro occidental por parte de una población pro occidental. En general, los residentes de Hong Kong necesitan acostumbrarse al hecho de que son chinos y aprender cómo compartir los valores que imperan en la China continental”, añadió.

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