Los productos argentinos protagonistas de la feria alimentaria más importante de Moscú

En la World Food 2014 se presentaron productos procedentes de Río Negro, San Juan, Córdoba y Entre Ríos. Fuente: AP

En la World Food 2014 se presentaron productos procedentes de Río Negro, San Juan, Córdoba y Entre Ríos. Fuente: AP

La última muestra confirmó el gran interés por los productos argentinos, que abarca desde los cítricos hasta los lácteos, los pescados y los mariscos.

La última feria alimentaria realizada en Rusia estuvo marcada por el embargo ruso a los productos alimenticios de la Unión Europea y los Estados Unidos.

Los europeos han podido presentar aquí sus productos y se han visto stands de Polonia, Italia y España, aunque han tenido pocas visitas. Los stands polacos, con sus jarrones repletos de manzanas, apenas han tenido afluencia, mientras que los expositores de Italia y España, aun siendo más variados, tampoco han conseguido atraer a mucha gente.

No obstante, las ofertas de otros países despertaron mucho más interés: Argentina, Brasil, Egipto, Marruecos, Ecuador y por supuesto China, que probablemente ocupaba el área más grande de la reducida superficie del centro de exposiciones, situado en las cercanías del centro de negocios Moscow City de la capital rusa.

Este año Argentina ha ampliado su área de exposición. En la edición anterior la mayoría de los expositores argentinos procedían del sector de los cítricos, sin embargo en esta ocasión las empresas han presentado prácticamente todo el muestrario de productos a los posibles socios rusos: desde limones y naranjas hasta productos lácteos, pescados y mariscos.

Junto al pequeño stand de un productor de quesos se podía observar bastante agitación. El queso sólido es uno de los productos cuya importación podría interesar especialmente en este momento a los rusos, puesto que antes del embargo una buena parte del mercado lo cubrían los proveedores europeos. Era tal el interés que el primer día no se podía entablar un diálogo con los representantes argentinos del sector quesero. Las negociaciones se sucedían sin descanso, al igual que el desfile de contratistas potenciales.

Más allá de las frutas y verduras

Según parece, hasta los productores de leche en polvo podrán aprovechar esta buena coyuntura. Una buena parte de la demanda en Rusia de este producto estaba cubierta por proveedores europeos y los representantes del sector empresarial argentino confirmaron que en los últimos dos meses la demanda de este producto aumentó considerablemente.

Los funcionarios argentinos también valoraron positivamente la posibilidad de ampliar el intercambio de productos alimentarios entre Rusia y la Argentina.

En World Food hubo representación de productos procedentes de cuatro provincias argentinas: Río Negro, San Juan, Córdoba y Entre Ríos, según comentó a RBTH el ministro de Industria, Comercio, Minería y Desarrollo Científico y Tecnológico, Martin M. Llaryora.

“En la situación actual es muy importante sentar las bases de una relación mutuamente rentable a largo plazo. La Argentina es un gran proveedor de productos alimenticios. Sin embargo, es necesario apostar no sólo por los productos de alimentación, sino también por el sector de la genética y el de la maquinaria”, remarcó el ministro.

Según las estimaciones de Pablo Nicolás Larate, secretario de Industria y Comercio del Ministerio de Producción del gobierno de Entre Ríos, últimamente la relación ruso-argentina se ha afianzado a un ritmo vertiginoso.

A fines del año pasado, la Argentina consideró a Rusia como socio estratégico para su desarrollo, aunque todavía es muy temprano para hablar sobre los efectos del embargo a los productos occidentales en el comercio ruso-argentino. “Los cítricos argentinos se venden muy bien en Rusia. Es difícil presentar cifras concretas, porque la situación empezó a cambiar hace un par de meses. Creo que a fines de este año la exportación a Rusia de productos del sector agroalimentario podría alcanzar los 10 millones de dólares”, declaró el funcionario en una entrevista a RBTH.

Exportar más pescado

El aumento de la demanda por parte de Rusia también ha sido confirmado por representantes del sector privado. Dario R. De Francesco, de la empresa Anconafish, señaló el interés de los rusos por el sector pesquero.

Oksana Kisiliuk, de San Miguel, señaló a que el efecto de las sanciones rusas ha supuesto una tercera parte de la temporada argentina. En este momento las empresas argentinas aún disponen de un volumen destacado de producción y el envío de partidas adicionales no constituyó ningún problema. Sin embargo, considera que el embargo afectará más a la temporada de 2015.

“Creemos que esto se verá reflejado en la producción que distribuiremos directamente a Rusia. Puede que no influya mucho en la producción de limones, ya que se trata de un producto con bastante competencia (por ejemplo en Turquía), pero sin duda lo hará en la de naranjas o mandarinas”, afirmó. También, según sus datos, aumentó el suministro de peras, lo cual no se había observado antes del veto.

Kisiliuk señaló que se observa una tendencia; los rusos comienzan a sustituir parte de las manzanas por naranjas y mandarinas argentinas en la canasta familiar. Antes del embargo una buena parte del mercado ruso estaba ocupado por las manzanas procedentes de Polonia e Italia. Ahora que se ha detenido su suministro, los precios han subido y los rusos se decantan por los cítricos. Sin embargo, según afirma Kisiliuk, la fruta argentina también ha aumentado de precio. Esto no solo se debe al aumento de la demanda, sino también a que la cosecha argentina ha sido relativamente baja.

El principal puerto de llegada de los productos argentinos a Rusia es el de San Petersburgo. Desde San Miguel, por ejemplo, llegan allí entre el 95% y el 97% de los productos que se envían al país eslavo. Los cargamentos también llegan a través del puerto de Novosbirsk y el de Vladivostok.

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